Lo que parecía una tranquila Navidad en la ciudad de Gelsenkirchen se ha convertido en el escenario de uno de los robos más audaces y costosos de la historia alemana. Un grupo de delincuentes profesionales ha desvalijado la cámara acorazada de una sucursal del banco Sparkasse, logrando un botín que, según las primeras estimaciones, podría rondar los 100 millones de euros.
Un plan ejecutado con precisión industrial
El asalto no fue fruto del azar. Los ladrones trazaron una ruta estratégica desde un aparcamiento colindante, donde manipularon una puerta de emergencia para entrar al edificio. Una vez en el sótano, utilizaron un taladro industrial para perforar un muro de 40 centímetros de grosor, conectando directamente con la bóveda principal.
El robo se llevó a cabo entre el 27 y el 29 de diciembre, aprovechando el bajo tránsito de los días festivos. Lo más sorprendente es que la alarma de incendios llegó a saltar la mañana del día 27; sin embargo, cuando los bomberos acudieron y no vieron humo ni daños externos, se marcharon pensando que era un error del sistema.
Una escena de caos en la cámara acorazada
No fue hasta el lunes 29 cuando se descubrió la magnitud del desastre. Al entrar en la cámara, los agentes encontraron un escenario desolador: 3.000 cajas de seguridad reventadas y más de medio millón de objetos personales —joyas, lingotes de oro, documentos y recuerdos— esparcidos por el suelo.
La policía ya ha difundido imágenes de los sospechosos: varios hombres encapuchados que huyeron en dos vehículos con matrículas falsas (un Audi RS6 negro y un Mercedes Citan blanco).
Interrogantes y sospechas de ayuda interna
El caso ha provocado un terremoto político y policial en el estado de Renania del Norte-Westfalia. El ministro del Interior, Herbert Reul, ha puesto el foco en las brechas de seguridad del banco, lanzando preguntas incómodas:
- ¿Cómo es posible que nadie oyera un taladro industrial durante horas?
- ¿Por qué fallaron los protocolos tras la primera alarma?
- ¿Hubo algún «topo» dentro de la entidad que facilitó los planos o los horarios?
Por ahora no hay detenidos, y el jefe de la policía regional, Tim Frommeyer, ya ha calificado este robo como uno de los mayores desafíos criminales a los que se ha enfrentado el país.
¿Qué ocurre con mi dinero si roban mi caja de seguridad?
Tras un asalto como el de Alemania, la gran pregunta de los clientes es: ¿quién paga el botín perdido? La respuesta es más compleja de lo que parece, ya que las cajas de seguridad funcionan bajo una normativa distinta a la de las cuentas corrientes.
1. El banco no sabe qué hay dentro
A diferencia de un depósito bancario, el banco no tiene un inventario de lo que guardas en una caja fuerte. Esto garantiza tu privacidad, pero dificulta enormemente la reclamación.
- El problema: Si declaras que tenías joyas por valor de 50.000 €, eres tú quien debe demostrarlo (con facturas, fotos o tasaciones previas).
2. Los límites del seguro estándar
La mayoría de los contratos de alquiler de cajas de seguridad incluyen un seguro básico. Sin embargo, las coberturas suelen ser limitadas:
- Cobertura base: Suele oscilar entre los 10.000 € y los 25.000 € por caja.
- Joyas y efectivo: Muchas pólizas estándar limitan la cantidad de dinero en metálico o metales preciosos que cubren, a menos que el cliente haya contratado una ampliación específica.
3. La responsabilidad por «falta de diligencia»
En el caso de Alemania, hay un factor clave para que los clientes recuperen el 100% de lo perdido: la negligencia del banco.
- Si se demuestra que los sistemas de seguridad fallaron (como la alarma de incendios que se ignoró), los afectados pueden demandar al banco por no custodiar correctamente sus bienes. En estos casos, la entidad podría ser obligada judicialmente a indemnizar por encima de los límites del seguro contratado.
4. ¿Qué es lo que nunca se recupera?
Más allá del valor económico, el gran drama de estos robos es el valor sentimental. Documentos históricos, herencias familiares o fotos antiguas son imposibles de tasar y, por tanto, el seguro nunca podrá reponerlos.
Consejo de experto: Si utilizas una caja de seguridad, es vital guardar copias digitales de los documentos, hacer fotos a las joyas y conservar las facturas de compra fuera del banco para poder justificar el contenido en caso de siniestro.

















