La ministra de Igualdad, Ana Redondo, puso este jueves la mano en el fuego por su compañero de Gobierno, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska. “No me cabe ninguna duda de que no conocía estos hechos”, afirmó Redondo, que recalcó estar “segura” de ello ante las preguntas de los medios de comunicación y tras reconocer haber “escuchado” la versión de Marlaska en lo referido a la denuncia interpuesta contra el ya exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, por supuesta agresión sexual a una subordinada.
J.M.A. / ICAL. En declaraciones recogidas por Ical en la plaza del Oeste de Salamanca, la ministra de Igualdad aseguró que para el Gobierno “lo importante” es la víctima, de quien elogió su “valentía”. “No solamente es víctima del DAO, sino que es una víctima del sistema, porque realmente se ha opuesto a todo, se ha enfrentado contra todo, ha alzado la voz frente a esa agresión sexual, pero también a ese acoso laboral”, manifestó, en reconocimiento a la forma de actuar de la denunciante. Además, confirmó que la víctima ya dispone de protección por parte del Ministerio de Interior. “Es un referente para muchas mujeres que, probablemente, en sus entornos, están sufriendo también este acoso sexual y acoso laboral”, añadió.
De igual manera, Redondo recordó que “el machismo es transversal” y apuntó que “lamentablemente, los acosadores están en todas las instituciones y no hay ninguna entidad a salvo”. Lo importante, insinuó, es cómo se reacciona frente a ello. “La reacción del Gobierno ha sido inmediata. En cuanto se ha tenido conocimiento, a esta persona se la ha destituido y se sigue investigando para conocer en profundidad lo que ha ocurrido”, recalcó.
Por otro lado, la ministra recordó que la víctima no había querido manifestar la información, en primer lugar, “para protegerse” y, también, “para recabar todas las pruebas que la permitieran acudir a ese juicio”. Por lo tanto, insistió en mostrar “respeto absoluto” a su forma de actuar, que, según matizó, “ha sido muy inteligente”. “Pero cuando se ha tenido conocimiento, se ha reaccionado en menos de cinco horas. Por lo tanto, yo creo que eso hay que reconocerlo y valorarlo”, insistió.
Por el contrario, aprovechó la tesitura para criticar que no se está viendo la misma reacción en “otros partidos que tienen casos, como el de Móstoles o el de Alcalá de Henares”, y que, en sus palabras, “lejos de reaccionar a favor de la víctima, reaccionan a favor del presunto acosador y le dan protección e intentan acallar a las víctimas, incluso las ponen en la picota con nombres y apellidos”. “Yo creo que la sociedad y la ciudadanía saben perfectamente quiénes están con las víctimas y quiénes están con los agresores, y no hay comparación posible. Este es un Gobierno responsable, un gobierno feminista y es un gobierno que protege a las víctimas. Y el Partido Popular allí donde gobierna protege a sus agresores”, denunció.
Preguntada por la efectividad de los protocolos en este caso, la ministra de Igualdad defendió su puesta en marca, aunque advirtió de que llevan “poco tiempo” aplicándose. “Lo que sí que lleva mucho tiempo aplicándose es la jerarquía. Y aquí hay un abuso, probablemente acoso sexual, pero también hay un abuso de poder, un abuso laboral, un acoso laboral”, matizó.
Por ello, insistió en la necesidad de valorar cómo homologar esos protocolos para generar espacios libres de violencia, “donde se sepa claramente qué persona en ese entorno laboral va a acompañar a quien alza la voz y decide denunciar”. “Necesitamos trabajar todavía mucho más en esos protocolos, en su eficacia, y también garantizar que haya personas en los entornos laborales que van a acompañar a las víctimas, las van a dar seguridad y las van a permitir continuar con las denuncias. Hay mucho que hacer”, zanjó al respecto.

















