El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado este jueves una advertencia ante la comunidad internacional: la Inteligencia Artificial (IA) no puede convertirse en una herramienta que socave las democracias ni en un oligopolio en manos de unos pocos gigantes tecnológicos.
Durante su intervención en la IV Cumbre de Impacto de la IA celebrada en la India, Sánchez compartió foro con líderes como Emmanuel Macron y Lula da Silva, posicionando a España en el debate global sobre la gobernanza de las tecnologías emergentes.
Un llamamiento contra el «oligopolio tecnológico»
El discurso del jefe del Ejecutivo se centró en la democratización de la tecnología. Sánchez subrayó el riesgo de que el poder de la IA se concentre de forma desmedida, una declaración que resuena con especial fuerza tras sus recientes y públicos desencuentros con figuras como Elon Musk.
Los tres pilares de la propuesta española
Sánchez delineó la hoja de ruta que, a su juicio, debe seguir la comunidad internacional para que la IA sea un motor de bienestar y no una amenaza:
- Soberanía Tecnológica: Defensa de una estrategia basada en la inversión pública y la cooperación europea para no depender exclusivamente de potencias externas.
- Salvaguardas Laborales y Verdes: Urgió a establecer límites que protejan los puestos de trabajo y aseguren que el despliegue tecnológico sea sostenible y alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
- Transparencia: España apuesta por una IA «segura y abierta» que sirva al interés general y no a intereses particulares opacos.
Liderazgo en el sector público y privado
Para cerrar su intervención, el presidente puso como ejemplo el modelo español, destacando el esfuerzo del Gobierno por integrar la IA en la administración pública y el tejido empresarial. Según Sánchez, este impulso es fruto de una «estrategia clara» que busca posicionar al país como un referente en el desarrollo de una tecnología con valores humanos.



















