Salamanca tenía ganas de sol y se le ha notado mucho. Las terrazas donde en las horas centrales del día tenían sol estaban repletas de público, incluso aquellas que jugaban al sol y sombra también mostraban un aspecto estupendo.
Después de semanas de lluvia, nieve, viento y más lluvia, nieve y viendo, apetecía que el sol de febrero hiciera acto de presencia con toda su luz y su tibio calor. Solo los más atrevidos se han despojado de las prendas de abrigo y los más temerarios se han quedado en manga corta este viernes por la tarde.
No será la única jornada vespertina donde el sol da una tregua y se puede disfrutar de el astro rey. Durante las jornadas de sábado y domingo la temperatura en las horas centrales oscilará entre los 12 y los 21 grados.


















