El Círculo de Bellas Artes se ha convertido este sábado en el epicentro de la catarsis de la izquierda alternativa al PSOE. Bajo el lema «Un paso al frente», las principales fuerzas que integraron la coalición original de Sumar —a excepción de Podemos— se han reunido para sentar las bases de una nueva alianza que busca «construir futuro» aprendiendo de los fallos que fragmentaron el espacio tras las generales de 2023.
Una ausencia protagonista y un nombre por definir
La gran ausente de la cita fue Yolanda Díaz. La vicepresidenta segunda optó por no asistir para ceder el protagonismo a las organizaciones, aunque respaldó el acto desde sus redes sociales llamando a la «ilusión» y a la «cooperación». Pese a la expectación, el encuentro terminó sin desvelar el nombre definitivo que sustituirá a la marca «Sumar», en un proceso que los organizadores aseguran estar cocinando «a fuego lento».
Mensajes cruzados: de la mano tendida a la advertencia
El acto estuvo marcado por una doble dirección en los discursos de líderes como Ernest Urtasun (Cultura), Mónica García (Sanidad) y Antonio Maíllo (IU):
- Dardo a Podemos: Hubo constantes alusiones veladas a la formación morada, que rechazó participar. «No nos equivoquemos de adversario» y «pelearnos no nos va a llevar lejos» fueron algunas de las frases dirigidas a quienes, según los presentes, prefieren la comodidad de la oposición.
- Respuesta a Gabriel Rufián: Respecto a la propuesta del portavoz de ERC de crear un «frente común» soberanista, la nueva alianza dio la bienvenida a la idea pero con matices. Urtasun advirtió que las elecciones no se ganan solo con «aritmética parlamentaria» o sociología, sino con un «proyecto político» sólido.
- Exigencias al PSOE: También hubo avisos para su socio de Gobierno. Los ministros presentes criticaron el «freno de mano» en políticas de vivienda y rechazaron los «vetos previos» en el Consejo de Ministros.
Éxito de convocatoria y pluralismo
La organización desbordó sus previsiones, reuniendo a 400 personas en la sala principal y habilitando espacios paralelos para otros 220 asistentes. Entre el público destacaron figuras históricas y actuales como Ada Colau, Alberto Garzón y Ramón Espinar, además de representantes de sindicatos (UGT y CCOO) y partidos como Bildu y Compromís, escenificando una voluntad de unidad que, según Rita Maestre, busca evitar la precipitación con la que se fraguó la coalición en 2023.


















