“Los negacionistas van en contra de los intereses de todos”

Daniel H. Barreña es geólogo, divulgador y escritor
Daniel H. Barreña, geólogo, divulgador y escritor.

Hablamos con Daniel H Barreñas, geólogo, divulgador y escritor, de inundaciones, del cambio climático, de acuíferos, de presas… Durante la conversación fuimos de Arribes a Groenlandia por obra y gracia de Trump.

Con este tren de borrascas que hemos vivido. ¿Qué le diría a los negacionistas del cambio climático?
Solo puede negar el cambio climático quién no tiene ojos para ver.

¿Por qué?
Los que trabajan en el campo lo saben. Hablo con ganaderos o agricultores y te dicen que está cambiando la floración de las plantas, como puede ser la de los almendros. Por poner otro ejemplo, la vendimia en Arribes se calcula para septiembre, antes era en octubre. Y en los próximos años, será en agosto.

¿Eso que supone?
El adelanto es evidente, cómo está influyendo el cambio climático es más que notable. Este año en octubre no ha llovido nada. En Arribes hemos tenido problemas con los olivos, porque estaban secos justo antes de coger la cosecha.

Ahora les sobra agua…
Sí, estamos que no sabemos qué hacer con tanta.

¿Cómo influye una riada, inundación, avalancha de agua en la tierra –superficie y subsuelo-?
Cuando hay muchas precipitaciones, el terreno se satura. Las corrientes que circulan en superficie provocan las riadas, que es lo más visible. Muchas veces el problema lo tenemos en profundidad.

¿Cómo cree que están los acuíferos?
Quizá ahora están bien y dentro de unos meses no. El mundo de los acuíferos es fascinante, pero complicado.

¿En qué sentido?
Es algo que no vemos. En geología decimos que cuando un acuífero se contamina, el problema es muy grave, porque lo primero que se debe hacer para solucionar un problema es ver a qué te enfrentas y así actuar sobre él. Pero, hay veces que los acuíferos no vemos que están contaminados hasta que es demasiado tarde.

¿A qué los asociamos un acuífero?
A un río, pero no es un río subterráneo. Es más parecido a lo que hemos visto en Grazalema. El terreno hay que entenderlo como una ‘esponja’. Está repleto de poros, salvo que sea una roca maciza, como un granito. La roca caliza tiene poros y permite que discurra el agua por su interior.

Igual que las areniscas.
Sí. Las que tenemos alrededor de Salamanca capital tienen muchos poros, que de normal tienen aire, pero cuando llueve mucho, se saturan y esos huecos se llenan de agua, que se mueve, busca alguna salida en dirección a los acuíferos que hay y eso puede generar varios problemas.

¿A qué se refiere?
Vamos a tener un fluido de agua en profundidad, a pocos o muchos metros, que puede desestabilizar los sistemas de equilibrios, puede provocar deslizamientos, que es lo más habitual. De hecho, se dice que el riesgo geológico más importante a nivel mundial, el que más daño ocasiona todos los años, son las inundaciones, pero el riesgo geológico más visible que se suele temer son los deslizamientos del terreno. Muchas veces asociadas con esas lluvias continuadas, torrenciales o crecidas.

Suele ser inmediato, pero ¿puede darse que dentro de un tiempo –un mes o más- haya corrimientos de tierra en Salamanca?
Por poder, podría darse, pero no es lo habitual. No solo está el factor agua para generar deslizamientos o desprendimientos, también está el terremoto o si hay una factura ya previa, va a hacer de superficie de deslizamiento y facilitará que eso se produzca. Además, si viviéramos en una zona con mucha diferencia de temperatura entre las máximas y las mínimas, eso podría alterar las rocas si se dilatan o contraen y puede romper.

Estas borrascas con nombre no han producido grandes inundaciones en Salamanca, pero sí que se ha visto bajar el río con tierra. ¿Cómo afectará que se haya desplazado tanto barro?
Hay un factor que no se tiene en cuenta a la hora de medir el volumen del agua embalsado en una presa, que son los sedimentos que se están acumulando en esas presas. Ahora, los ríos van cargados, lo que está en suspensión se va en cuanto abran las compuertas, pero gran parte está más abajo y se encuentra la barrera de la presa y no avanza.

¿Es un problema?
Sí, porque nuestras presas cada vez tienen menos capacidad, que la teórica, porque el fondo va creciendo.

¿Se está investigando?
Hay una corriente de investigación que aboga por estudiarlo más, porque cuando hablamos de que los embalses están al 80%, no es correcto, porque hay un factor que no se está teniendo en cuenta.

Daniel H. Barreña, geólogo, divulgador y escritor.

Esta pregunta va con ironía. ¿Dónde creen los terraplanistas que ha ido el agua de estas borrascas?
Habríamos inundado lo que hay fuera del planeta. Quizá hubiera crecido la tierra. (Risas) Todo negacionismo parten de los mismos conceptos. Buscan la identidad de grupo. La mayoría de las veces tienen pocos conocimientos o tienden a sobredimensionar los propios conocimientos que tienen. Un poquito el efecto de Dunning-Kruger, cuanto más sabes, eres consciente de lo poco que sabes, pero cuando menos sabes, más crees saber de un tema. La mejor manera para los negacionistas es crear una conspiración de la que solo tú y los tuyos sois conscientes. Tú ahora eres súper importante, porque solo tú sabes la verdad. Por otro lado, está el que niega por un rechazo.

¿Hay diferencias entre negacionistas?
Sí. Por ejemplo: el terraplanista viene de esa primera parte, de que solo ellos saben la verdad. En cambio, los que niegan el cambio climático es más un rechazo, por una cuestión de puro fanatismo político o ideológico. Dicen: ‘No creo en esto, porque durante años los que son mis contrarios lo han defendido. Yo me pongo en contra’. Es muy torpe.

Trump niega el cambio climático día sí, día también.
Trump es un buen ejemplo de lo que suelen hacer los líderes políticos negacionistas.

Daniel, permítame. Trump no es un buen ejemplo de nada.
(Risas) En este caso sí.

Explíquese.
Trump niega el cambio climático y sin embargo quiere hacerse con Groenlandia porque es consciente que se está derritiendo. Si el cambio climático no existiera, no se deshelaría. Al final es lo mismo, Trump quiere el control de Groenlandia porque se están abriendo rutas comerciales por el deshielo, que en teoría sería mentira si el cambio climático no fuera tal. Muchas veces los líderes políticos niegan el cambio climático por sus intereses. Es la persona de a pie la que lo niega por fanatismo, por seguir a sus líderes, sin darse cuenta que ese negacionismo va en contra de los intereses de todos.

Quizá lo que se quiere es que no se hable de ello.
El problema es que cuando niegas un problema, no buscas la solución. Es muy importante la divulgación. El cambio climático afecta a las lluvias torrenciales que afectan en los caudales de los ríos y con estas evidencias te lo siguen negando.

Pueden decir que hace 400 años tuvimos en Salamanca la riada de San Policarpo.
El tema de riesgos naturales habla de periodos de recurrencia, por ejemplo de cien años. Eso quiere decir que una inundación de esas características suele ocurrir de manera natural con una frecuencia estadística, que no tiene por qué cumplirse, pero puede ser de cien años. También se dice de los terremotos. Lo malo es que ahora tienes esas mismas riadas o inundaciones con un periodo de diez años. Entones dices: ¡Aquí algo no está yendo normal!

Deja un comentario

No dejes ni tu nombre ni el correo. Deja tu comentario como 'Anónimo' o un alias.

Más artículos relacionados

Te recomendamos

Buscar
Servicios