El joven de 27 años que ayer resultó herido tras recibir un golpe con un objeto de hierro que cayó desde una torre de alta tensión en Villarroquel, en el municipio leonés de Cimanes del Tejar, falleció tras no poder superar la gravedad de las lesiones.
El suceso se produjo en la mañana de este lunes en una zona de monte de la localidad y el trabajador fue trasladado en helicóptero medicalizado al Complejo Asistencial Universitario de León.
El comité de empresa de la compañía eléctrica Semi y CCOO Industria León expresaron este miércoles su más profundo pesar por el fallecimiento del joven. “En estos momentos de dolor, trasladamos nuestras más sinceras condolencias y todo nuestro apoyo a la familia, amistades y compañeros del trabajador fallecido” señalaron en un comunicado antes de apuntar que confían en que se esclarezcan las circunstancias de lo sucedido y se adopten las medidas necesarias conforme a los procedimientos establecidos.
Por su parte, UGT Castilla y León lamentó la muerte del joven cuando se encontraba realizando labores de conectividad en las riberas del río Luna y sufrió la caída de un hierro desde una torre de alta tensión.
El sindicato trasladó a familiares, amigos y compañeros de trabajo sus condolencias y apoyo y lamentó el alto número de personas trabajadoras fallecidas en los primeros meses de este año. “Ningún accidente debe quedar impune y se deben esclarecer a la mayor brevedad posible las circunstancias de lo sucedido y adoptar las medidas pertinentes conforme a la seguridad laboral para evitar futuros siniestros y garantizar condiciones laborales seguras en todas las empresas de Castilla y León”, apuntan desde UGT y recuerdan que las elevadas cifras de accidentes de trabajo evidencian que “la seguridad y la salud en el trabajo sigue siendo una asignatura pendiente en las empresas de la Comunidad”. De hecho, aducen que la elevada siniestralidad se produce porque “no hay un cumplimiento real de la normativa vigente. Simplemente se cubre el expediente y eso no es prevención”.
Por eso urgen a empresas y administración a actuar para garantizar la protección de la seguridad y de la vida de las personas trabajadoras, porque “es muy preocupante que en una sociedad avanzada como la de Castilla y León los accidentes de trabajo sigan aumentando. Son cifras intolerables”.



















