Gestos que parecen inofensivos, pero que esconden un trasfondo de desigualdad. Expertos en sociología analizan comportamientos cotidianos -recogidos ya bajo el término «micromachismo» en la RAE- que suelen pasar desapercibidos:
Paternalismo laboral: Interrupciones constantes a mujeres en reuniones o la tendencia de los hombres a explicar conceptos de forma condescendiente (mansplaining).
Sesgos en la mesa: Servir raciones más pequeñas a ellas por asumir que «necesitan menos energía» o servir automáticamente la bebida alcohólica al hombre en una pareja.
Ocupación del espacio: El manspreading o la costumbre masculina de invadir el espacio vital en el transporte público abriendo las piernas en exceso.
La brecha del cuidado: Mantener los cambiadores de bebés exclusivamente en los baños de mujeres, reforzando la idea de que la crianza es una tarea femenina.

















