El Gobierno da un paso decisivo en la protección de la salud infantil. El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha anunciado una nueva normativa que prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años.
La restricción será aún más severa para los productos con alta concentración de cafeína (más de 32 mg por cada 100 ml), cuya venta quedará vetada para todos los menores de edad.
Bustinduy justifica la urgencia de la medida con datos alarmantes: el 47% de los jóvenes mezcla estas bebidas con alcohol y casi la mitad de los consumidores habituales toma al menos una al día. Los expertos advierten que el exceso de cafeína provoca desde insomnio y ansiedad hasta trastornos cardiovasculares graves.
Esta regulación nacional busca armonizar las leyes que ya funcionan en comunidades como Galicia y Asturias, y se complementará con una nueva ley para limitar la publicidad de alimentos ultraprocesados.
«No podemos permitir que los niños reciban 4.000 anuncios de comida basura al año», sentenció el ministro, subrayando que esta decisión responde a un «clamor social» respaldado por el 90% de la población.


















