Antonio Tejero Molina, el exteniente coronel de la Guardia Civil que lideró el asalto al Congreso de los Diputados en 1981, ha fallecido este miércoles a los 93 años en Alzira (Valencia). Su muerte ocurre en una fecha de gran carga simbólica, el mismo día en que se han desclasificado los documentos secretos relativos a la asonada que no fueron destruidos en su día, coincidiendo con su 45º aniversario.
Según el comunicado de sus allegados, Tejero murió «en paz y rodeado de su familia» en el domicilio de una de sus hijas. El fallecimiento pone fin a la biografía del hombre que protagonizó el episodio más crítico de la Transición española, apenas unos meses después de que los rumores sobre su salud obligaran a la familia a desmentir su deceso en octubre de 2025.
El hombre del «¡Quieto todo el mundo!»
La imagen de Tejero quedó grabada en la memoria colectiva de España el 23 de febrero de 1981. Aquella tarde, al mando de unos 250 guardias civiles, irrumpió en el hemiciclo al grito de «¡Quieto todo el mundo!», interrumpiendo la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo.
Durante las casi 18 horas que duró el secuestro de los parlamentarios, solo tres figuras permanecieron sentadas frente a las amenazas y los disparos al techo:
- Adolfo Suárez, presidente saliente.
- Manuel Gutiérrez Mellado, vicepresidente militar.
- Santiago Carrillo, líder del PCE.
El golpe, orquestado por Tejero junto a figuras como Alfonso Armada y Jaime Milans del Bosch, fracasó finalmente por las discrepancias entre ellos y con el histórico y sospechoso mensaje televisado del rey Juan Carlos I en defensa de la Constitución.
Condena y últimos años
En 1983, el Consejo Supremo de Justicia Militar lo condenó a 30 años de prisión por rebelión militar, lo que supuso su expulsión de la Guardia Civil. Fue el último de los implicados en abandonar la cárcel, obteniendo la libertad condicional en 1996 tras haber pasado por varios centros penitenciarios militares.
En sus décadas de libertad, Tejero mantuvo un perfil bajo, aunque rompió su silencio de forma puntual para cargar contra el avance del autonomismo y el independentismo:
- 2006: Criticó duramente el Estatut catalán en una carta pública.
- 2012: Denunció a Artur Mas por sedición.
- 2023: Interpuso una denuncia contra Pedro Sánchez por sus pactos de investidura.
Su última aparición pública de relevancia fue en octubre de 2019, durante la exhumación de los restos de Francisco Franco, donde fue vitoreado por simpatizantes del régimen en el cementerio de Mingorrubio.
















