Jornada de cal y arena para el Gobierno en el Congreso. El Ejecutivo ha logrado sacar adelante la subida de las pensiones (un 2,7% las contributivas y un 11,3% las no contributivas) con un amplio respaldo que incluyó al PP y a Junts.
No obstante, el llamado «escudo social» ha decaído tras el voto en contra de los populares, Vox y los de Carles Puigdemont.
El punto de fricción ha sido la moratoria antidesahucios. Junts y el PP consideran que esta medida favorece la «okupación» y carga sobre los propietarios privados una responsabilidad que debería ser del Estado.
Esta decisión supone la derogación inmediata de la prohibición de desahuciar a familias vulnerables y el veto al corte de suministros básicos.
Como nota curiosa, el Pleno aprobó por unanimidad las ayudas a las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gélida, aunque se registró un voto negativo por error de la vicepresidenta María Jesús Montero.

















