Pedro Sánchez ha cortado de raíz las especulaciones sobre su estado físico tras los rumores difundidos por diversos medios y amplificados en el Congreso por la popular Cayetana Álvarez de Toledo. «No padezco ninguna enfermedad cardiovascular», ha zanjado el presidente a través de sus redes sociales.
Sánchez ha aprovechado el desmentido para cargar contra la derecha y la ultraderecha, acusándolas de usar «bulos» ante la falta de un proyecto político.
El presidente ironizó señalando que, incluso si estuviera enfermo, la sanidad pública que la oposición «desmantela» le permitiría llevar una vida normal.
Desde el Gobierno califican de «bajeza moral» que se haya intentado convertir su historial médico en un asunto de debate parlamentario.

















