Hay un refrán portugués que dice: ‘De Espanha, nem bom vento, nem bom casamento’. Esther Ferreria Leonís echa por tierra esta máxima popular en su Nus na Moreira-Desnudos en la morera, su primer poemario que presentó en la Sala de la Palabra de la mano de Isabel Bernardo y Lola Fidalgo.
La poeta salmantina, con raíces zamoranas que entroncan con Portugal, se mostró elegante y generosa, porque supo agradecer a sus compañeras de mesa su presencia y ella compartió con los presentes un buen número de poemas que le iban señalando las presentadoras a modo de guion -un acierto-.
Así, durante una hora, verso a verso que diría el poeta, Esther Ferreira fue contando la importancia que tiene en ella Figueruela, el pueblo zamorano de su padre, José Manuel Ferreira, al que iba de ‘veraneante’. Allí, desde la ventana de la casa familiar podía ver una morera, que es el epicentro de la vida y las leyendas del pueblo de la comarca de Aliste.
Desde ese lugar también escuchaba tañer la campana del pueblo, que como señaló Lola Fidalgo, está ligada a la familia de la poeta, al ser su abuelo, José Benedicto, el que la trajo a Salamanca para restaurarla allá por 1956. “Todos conocemos cuando toca a muerte, porque llora y se lamenta; a fuego y salimos con los cubos. Hoy, la campaña tañe de alegría, es la hora de la fiesta, por ser un momento de celebración poética, al presentar Desnudos en la morera. Este es el sonido que se queda grabado en el alma de esa tierra, que a veces es hostil”, señaló Lola Fidalgo durante la presentación del poemario de Esther Ferreira.
Y, la poeta leyó Folclore haciendo un homenaje a la transmisión oral e hizo una reivindicación. “Hay que mirar más al oeste”.
Nus na Moreira – desnudos enla Moreira habla de segadoras portuguesas que hacen leyenda, de zapateros que con su amor cambian el sentido del refrán portugués, de noches de verano en la plaza, de juegos, de sueños, de lobos, de milanos… “Esther, con sus manos, nos trae un pan tierno, listo para degustar”, concluyó Lola Figaldo.


















