El disputado voto del oeste charro

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, todo un candidato a la presidencia del Gobierno de España, no dudó en grabarse este viernes entre vacas en un establo de la Salamanca desfavorecida, para tratar de frenar la fuga de votos del PP a Vox en el medio rural salmantino, que pueden ser decisivos para no perder un procurador a favor de la extrema derecha
Feijóo, este viernes en un establo de la comarca de Vitigudino. (Imagen: PP)

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, todo un candidato a la presidencia del Gobierno de España, no dudó en grabarse este viernes entre vacas en un establo de la Salamanca desfavorecida, para tratar de frenar la fuga de votos del PP a Vox en el medio rural salmantino, que pueden ser decisivos para no perder un procurador a favor de la extrema derecha.

La imagen que Feijóo nos ha dejado este viernes en la primera jornada de la campaña electoral para las Cortes de Castilla y León, ofrece al menos dos aspectos inquietantes.

El primero, que su antecesor en el cargo, Pablo Casado, también se fotografió entre vacas y el zagal acabó devorado poco después por la lideresa.

El segundo, que fue con jersey de cuello de pico en lugar del fachaleco de rigor, como el que llevaba uno de sus interlocutores, marcando las distancias. Y eso es imperdonable si se pretende ofrecer una imagen bucólica y agreste.

Aun así, la decisión de arrancar la campaña lejos del asfalto, no deja de ser un gesto atrevido aunque no exento de populismo ibérico.

Dónde si no se iba a calzar los epis reglamentarios para dar un paseo entre las vacas y, posteriormente, cruzar la valla y entrar en sus habitáculos, eguipados con unas camas de paja de tal grosor que las vacas no sabían qué hacer en ellas.

Ni el propio Feijóo, que aparentaba tener un aplomo y una familiaridad algo forzadas, no fuera a ser que en un arrebato de territorialidad alguna res se saltara el guion establecido y le pidiera la acreditación para estar allí. Pero se mostraron muy hospitalarias.

Fuera le esperaba un grupo, inevitable en estos viajes, impaciente por estrechar su mano y probar la consistencia de su espalda, que a estas alturas ya debe estar curtida.

Tras el safari por la granja de vacas, y con Mañueco a 300 kilómetros de distancia, Feijóo departió con los miembros de la cooperativa Dehesa Grande, que prestó sus instalaciones para inmortalizar este momento, que aún pronto para saber si pasará a la historia.

El presidente del Partido Popula señaló durante su visita a la provincia de Salamanca que con Alfonso Fernández Mañueco al frente a la Junta de Castilla y León el sector agrícola y ganadero está “en las mejores manos”.

Feijóo ha refrendado su compromiso con el sector primario en una visita que le ha llevado hasta la cooperativa Dehesa Grande en Peralejos de Abajo y Vitigudino. Posteriormente ha acudido hasta La Fuente de San Esteban para cerrar la jornada con un acto público en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal de Ciudad Rodrigo.

1 comentario en «El disputado voto del oeste charro»

  1. POr muy disputado ese voto agricultura y ganadería el motor económico de esta comarca cada vez cae más bajo y eso que en cada convocatoria electoralista prometen y prometen y luego se olvidan los incendios, la falta de ambulancias de bomberos de sanitarios las comarcas del oeste castigadas por los gobiernos regionales de los últimos 39 años esa es la realidad

    Responder

Deja un comentario

No dejes ni tu nombre ni el correo. Deja tu comentario como 'Anónimo' o un alias.

Más artículos relacionados

Te recomendamos

Buscar
Servicios