Se ha escrito mucho sobre la ruta de los foramontanos en su emigración hacia Castilla por Reinosa, aunque curiosamente por allí no aparece ese nombre en la toponimia.
Los Anales Castellanos son crónicas medievales por las que sabemos que en el año 814 salieron fuera los montañeses “los foramontanos” desde Malacoria y vinieron hacia Castilla, “exierunt foras montani de Malakouria, et venerunt ad Castellam”.
Sin embargo, el fenómeno foramontano se dio también por el noroeste, y muchos montañeses se encaminaron a Galicia, León, Zamora, Salamanca y Portugal. Repoblaron y dotaron de ese topónimo a muchos lugares de una ruta de foramontanos que está por descubrir.
Fue el periodista Víctor de la Serna, hijo de la escritora Concha Espina, quien publicó en 1959 una recopilación de artículos bajo el título de “Nuevo viaje de España, la ruta de los foramontanos” y popularizó ese término, centrado en la comarca del Saja en Cantabria y en los orígenes de Castilla.
Pero mucho antes de que Victor de la Serna lo popularizara, ya existía en la toponimia y en las fuentes históricas, como el privilegio de restauración del monasterio de San Esteban de Ribas de Sil expedido por el rey Ordoño II de León en el año 921, “…et per illa petra scripta que est inter Foramontanos et Eiratella…” que cita esos topónimos en la Ribeira Sacra.
Foramontano, con independencia de su discutida etimología, hace referencia a las gentes que salieron de las montañas del norte peninsular durante la reconquista y repoblaron los territorios de los que se iban apropiando mediante presuras, roturándolos y cultivándolos.
En Galicia, Faramontans es un lugar de la parroquia de San Clemente de César en Caldas de Reyes, Faramontaos lo es de la parroquia de San Julián de Eiré del ayuntamiento de Pantón, y Faramontaos son dos lugares de las parroquias de Santa Eulalia de Pereda y San Román de Viña, ambas en el ayuntamiento de San Cristóbal de Cea. Además están las parroquias de Santa María de Faramontaos en Nogueira de Ramuín, San Ginés de Faramontaos en La Merca, San Salvador de Faramontaos en Ginzo de Limia, y San Cosme de Faramontaos en Carballeda de Avia.
En Zamora tenemos el ayuntamiento de Faramontanos de Tábara y Faramontanos de la Sierra que es localidad del municipio de Espadañedo.
En Salamanca está Cabeza de Framontanos en el municipio de Villarino de los Aires, al noroeste de la provincia. Es fruto de las repoblaciones del rey Fernando II de León y su nombre primitivo fue Cabeça de Foramontano.
En Portugal están Fermentâos en Braganza, Fermentôes en Guimaraes y Fermentelos en Águeda.
Y es que, como dijo Claudio Sánchez Albornoz, desde el reducto asturiano, los montañeses descendieron libres y pobres para poblar regiones fronterizas. Y se organizaron en municipalidades libres bajo la soberanía real, al amparo de fueros y cartas pueblas. Eso hizo de aquella sociedad una excepción en la Europa feudal.
Por. José Antonio López Rodríguez


















