La crisis en Oriente Medio ha dinamitado la unidad de acción en la Unión Europea. Mientras España mantiene una de las posturas más críticas, acusando a EEUU e Israel de violar el derecho internacional, potencias como Reino Unido, Francia y Alemania han alineado sus intereses con la ofensiva.
- La postura de Sánchez: El Gobierno español ha prohibido el uso de las bases de Rota y Morón para esta operación y aboga por una desescalada inmediata. Expertos sugieren que esta firmeza busca marcar un perfil propio frente a Trump y responde a la presión de sus socios de coalición (Sumar).
- El bloque «E3»: Londres, Berlín y París priorizan la seguridad de sus rutas comerciales y el suministro energético. El temor a un bloqueo en el Estrecho de Ormuz y la protección de inversiones en el Golfo han llevado a estos países a facilitar apoyo logístico y bases militares a la coalición liderada por EEUU



















