La sociedad de inversión de Caja Rural mantiene sus posiciones en las carteras gestionadas

Gescooperativo maneja un escenario “relativamente corto” en el conflicto de Oriente Medio 
Un intermediario mira el panel del Ibex 35 en la Bolsa de Madrid. (Archivo)

Gescooperativo, la sociedad de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, en un análisis sobre las repercusiones para los mercados financieros que se derivan del conflicto bélico en Oriente Medio, señala que su escenario central es una “duración relativamente corta” del mismo.

“Por ello -explican sus analistas- en la creencia de que los movimientos de mercado (especialmente las caídas bursátiles) se verían revertidos en un corto plazo de tiempo, hemos decidido no actuar, de momento, en las carteras gestionadas”. “La historia demuestra que lo mejor, cuando no se tiene claro el desenlace, es no salirse del mercado”. 

Conforme a esa previsión de un desenlace del conflicto relativamente corto (menos de un mes), los analistas de Gescooperativo creen que, “aunque se alterarían las rutas de transporte y el aprovisionamiento de crudo y gas, no llegaría a paralizar de manera significativa las industrias, por lo que el impacto agregado, a nivel de crecimiento e inflación, sería marginal. Los movimientos de mercados se revertirían rápidamente”.

Impactos inmediatos en los mercados:

Como resumen general, podríamos decir que los mercados responden con un movimiento lógico de cierta aversión al riesgo, pero no están entrando, ni mucho menos, en pánico.

  1. Precios de la energía fuertemente al alza:

· El crudo Brent sube en torno al 20% desde el inicio de la ofensiva, acercándose a los 84 $/barril. Un corte efectivo en el Estrecho Ormuz implicaría una pérdida de unos 8–10 millones de barriles diarios, incluso usando rutas alternativas (oleoductos) por parte de Arabia Saudí y EAU. Aunque la OPEP+ ha anunciado un aumento marginal de producción (+225.000 bep), es insuficiente para compensar una disrupción significativa.

· El precio del gas natural europeo sube más de un 75%. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, Catar exporta por Ormuz cerca del 77% de su producción anual de GNL, equivalente a una quinta parte del comercio mundial. Una interrupción temporal tendría impactos inmediatos en Europa y Asia.

  1. Caídas en las bolsas: las pérdidas rondan el 6-8% en los mercados europeos, mientras que los mercados estadounidenses apuntan a una pérdida en estas dos sesiones de un 1-2%. En Asia se producen pérdidas intermedias, pero ha habido algunos festivos que distorsionan. El Nikkei japonés, por ejemplo, se deja un 4%.

· Sectores beneficiados en el corto plazo: Energía (oil & gas) principalmente.

· Sectores perjudicados: la mayoría, destacando negativamente aerolíneas, bancos, industria intensiva en energía (químicas, refinerías europeas, metalurgia)…

  1. Renta Fija: Tipos de interés soberanos con repuntes de rentabilidad en plazos largos, junto a diferenciales crediticios al alza, pero los movimientos no son exagerados.

La lectura oficial de los inversores es que un “shock energético” puede derivar en aumentos de inflación, penalizando levemente a los tipos de interés de plazos largos. Adicionalmente, los diferenciales crediticios repuntan de forma moderada, en un movimiento de relativa aversión al riesgo, pero no, desde luego, de pánico.

Sin embargo, de empeorar significativamente la situación, el efecto sobre las rentabilidades de la deuda pública a largo plazo no sería evidente, pues junto al riesgo de una mayor inflación, existiría demanda importante por su consideración de activo refugio.

4. Materias primas no energéticas: el oro y la plata, tras un par de años de comportamiento “anormal” en el sentido histórico de las correlaciones con otros activos, no están ejerciendo de activo refugio, y ceden un 3-6%.

  1. Divisas: el dólar estadounidense se fortalece. El euro se deprecia casi un 2% frente al USD, pues no hay que perder de vista la absoluta dependencia europea de terceros países en el suministro de materias energéticas, mientras que EE.UU. es autosuficiente.

Conclusiones. Actuaciones en cartera.

El mundo contempla una nueva guerra de cierto calado. Esto, siempre, es sinónimo de incertidumbre, y los mercados lo recogen con movimientos de aversión al riesgo. La respuesta del lunes fue de relativa calma, si bien en la sesión de hoy martes las pérdidas bursátiles son ya más abultadas, señala el informe.

«El mercado empieza a dudar que el conflicto sea corto y no deje daños reseñables. Precisamente el aumento de la volatilidad es la reacción habitual en cada escenario de este tipo; si bien todos estos escenarios son diferentes, es el patrón humano el que se repite, con el aumento súbito de su aversión al riesgo», agrega.

Gescooperativo concluye que «nuestro escenario central es de una duración relativamente corta. Por ello, en la creencia de que los movimientos de mercado (especialmente las caídas bursátiles) se verían revertidos en un corto plazo de tiempo, hemos decidido no actuar, de momento, en las carteras gestionadas. Como decía San Ignacio de Loyola, “en tiempos de tribulación no hay que hacer mudanza”. La historia demuestra que lo mejor, cuando no se tiene claro el desenlace, es no salirse del mercado presa del pánico. Ejemplos claros hemos tenido en estos últimos años (pandemia, guerra en Ucrania…)».

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