El Gobierno reprocha a Alemania su falta de apoyo frente a Trump

El canciller Merz asistió con mansedumbre a la diatriba de Trump contra España y su presidente y solo tomó la palabra para arremeter contra Sánchez
Trump arremetiendo contra España y Merz a su lado.

El Gobierno de España ha elevado una queja formal ante Berlín tras la reciente visita del canciller Friedrich Merz a la Casa Blanca. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha trasladado a su homólogo alemán su profunda «sorpresa» y malestar por la actitud de Merz, quien evitó defender a España ante las amenazas de embargo de Donald Trump e incluso se alineó con las críticas del estadounidense sobre el gasto militar.

En una entrevista en TVE, Albares ha sido tajante al recordar que España siempre ha mostrado solidaridad con sus socios, citando el apoyo a Dinamarca frente a las presiones sobre Groenlandia o el compromiso con el flanco este de la OTAN. «Desde que estamos en el Gobierno hemos conocido tres cancilleres: Merkel, Scholz y ahora Merz. No me imagino a Merkel o Scholz con unas declaraciones de ese tipo; había otro espíritu europeísta», ha lamentado el ministro.

El gasto en Defensa, el punto de fricción

La tensión cristalizó en el Despacho Oval, donde Merz señaló a España como el «único país» de la Alianza que no ha aceptado la subida del gasto en defensa. Mientras que Trump exige un 5% del PIB, España mantiene que el 2% actual es suficiente y acorde a sus compromisos.

Este choque marca un distanciamiento evidente respecto a la sintonía que ambos líderes intentaron mostrar en septiembre de 2025, cuando Merz elogió el esfuerzo militar español pero ya advirtió de que sería necesario ir más allá.

Diferencias que vienen de atrás

Este nuevo roce diplomático se suma a una lista de discrepancias acumuladas entre Madrid y Berlín en el último año:

  • Conflicto en Oriente Próximo: Las vías de presión a Israel y el reconocimiento del Estado de Palestina han sido puntos de desacuerdo constante.
  • Lenguas cooficiales: La petición de Sánchez para la oficialidad del catalán, euskera y gallego en la UE solo recibió una respuesta tibia por parte de Merz.

Con Trump insistiendo en que «nadie le dirá que no use las bases» de Rota y Morón, la diplomacia española se encuentra ahora en la difícil posición de defender su soberanía frente a Washington mientras cuestiona la lealtad de alguno de sus socios más cercanos y fuertes de Europa.

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