La geopolítica mundial atraviesa un momento crítico. Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endurece su retórica contra aliados europeos, los enfrentamientos en Oriente Próximo se diversifican con nuevos frentes en Líbano, Irán y el Cáucaso.
En un nuevo capítulo de fricción diplomática, Donald Trump ha arremetido contra el Gobierno español, calificándolo de «perdedor» y «hostil» dentro de la OTAN. El detonante es la falta de apoyo que Washington percibe por parte de España en el conflicto con Irán.
Trump ha centrado sus críticas en el incumplimiento del compromiso de inversión en defensa. Reprocha que España sea el único país que ha votado en contra de elevar la contribución al 5% del PIB. y advierte de que «no son jugadores de equipo y nosotros tampoco lo seremos con ellos», sentenció.
Líbano e Irán
La situación sobre el terreno es alarmante. El Ejército de Israel ha emitido órdenes de evacuación inmediata para varios barrios del Dahiye, en los suburbios del sur de Beirut. Pide a los ciudadanos abandonar los hogares para «salvar la vida» ante la inminencia de ataques contra bastiones de Hezbolá.
Simultáneamente, las fuerzas israelíes han anunciado una ofensiva a gran escala contra Teherán, dirigida específicamente contra lo que denominan el «régimen terrorista iraní». Por su parte, Irán intenta contener la narrativa externa negando haber lanzado misiles contra Turquía, a pesar de que la OTAN afirma haber interceptado proyectiles en territorio turco.
Nuevos focos: El Kurdistán y Azerbaiyán
El conflicto no se limita a las fronteras tradicionales. La inestabilidad se ha contagiado a regiones vecinas:
- Incursión en Irak: Teherán justifica sus recientes ataques en el Kurdistán iraquí como una «operación preventiva» contra grupos separatistas que, según su versión, planeaban invadir territorio iraní.
- Ataque en el Cáucaso: Azerbaiyán ha denunciado un ataque con drones contra el aeropuerto y una escuela en el exclave de Najicheván. Aunque las autoridades azeríes señalan directamente a Irán como origen del ataque -que ha dejado al menos cuatro heridos-, el ejército iraní ha desmentido cualquier implicación.





















