Nuevo revés judicial y mediático para Britney Spears. La cantante, de 44 años, fue detenida la noche del miércoles en California bajo la sospecha de conducir bajo la influencia del alcohol (DUI), según han informado medios estadounidenses como TMZ y Page Six.
El incidente tuvo lugar alrededor de las 21:30 horas, cuando la Patrulla de Carreteras de California dio el alto al vehículo de la artista. Tras realizar las comprobaciones pertinentes y sospechar que Spears no estaba en condiciones de conducir, los agentes procedieron a esposarla y trasladarla a dependencias policiales.
Según el registro de reclusos del Sheriff del Condado de Ventura, la cantante permaneció bajo custodia toda la noche y fue puesta en libertad a las seis de la mañana del jueves.
Spears no ha quedado libre de cargos; deberá comparecer ante el tribunal el próximo 4 de mayo para responder por este presunto delito contra la seguridad vial.
Apagón en las redes sociales
Casi de forma simultánea a su detención, los seguidores de la artista se han encontrado con una sorpresa: su cuenta de Instagram ha sido eliminada. No hay rastro de sus habituales vídeos de baile ni de sus fotografías, una medida que ha tomado sin previo aviso y de la que se desconoce si es una estrategia legal tras el arresto o una reacción personal ante lo sucedido.
Este episodio vuelve a poner el foco sobre la estabilidad de la cantante, quien ya vivió una etapa oscura que desembocó en una tutela legal de 13 años bajo el control de su padre, finalizada en 2021 tras un largo proceso judicial y el apoyo del movimiento #FreeBritney.





















