El candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, dio este sábado por “caducado” el modelo de Alfonso Fernández Mañueco al frente del Gobierno autonómico y afirmó: “Vamos a ganar las elecciones”.
ICAL. Con esa contundencia lo aseguró, en declaraciones recogidas por Ical, durante el acto de igualdad, previo al Día Internacional de la Mujer, que se celebró en el Palacio de la Audiencia de Soria, y en el que Martínez estuvo acompañado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo.
“No vamos a ganar porque toque, que también, ni por suerte, sino porque estamos preparados”, sostuvo Martínez, que salió precedido de una ovación al grito de “¡presidente, presidente!” por parte de las en torno a 900 personas presentes en el Palacio de la Audiencia de la ciudad de la que es alcalde.
Un lugar donde el candidato socialista aseguró que la de hoy es “la oleada del cambio” que lleva pulsando el último año en los 2.248 municipios de la Comunidad, y que consideró “imparable”, al conocer que más de 200 personas se tuvieron que quedar fuera del recinto por superar el aforo permitido.
“Con el viento a favor de las encuestas, os digo que vamos a ganar las elecciones”, reiteró Martínez, frente al “modelo que ha llegado a su fin” y que atribuyó al actual presidente de la Junta y candidato del PP, Alfonso Fernández Mañueco, y también ante quienes “pretenden dar lecciones distribuyendo carnets localistas”, y a los que respondió que “el PSOE es el partido más leonesista, sorianista, abulense, segoviano o palentino, porque somos el partido que entiende a la gente, la única alternativa”.
Pidió por ello el “préstamo de confianza” de la ciudadanía para “afrontar el reto de presente y futuro” de la Comunidad, que reconoció que cuenta con “una sociedad envejecida y dispersa” pero que cuenta con un “riquísimo patrimonio natural, cultural e histórico” y que no debe conformarse con el “declive” al que, según Martínez, le ha condenado la derecha porque “no es algo irreversible”.
Así, planteó que “la gestión de la inercia es algo reversible” y aseguró que el lunes 16 de marzo comienza su gestión “no del pasado, sino de nuestra realidad”, para lo que se dirigió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de cara a pedirle la “alianza” del Ejecutivo nacional con el objetivo de que la voz de Castilla y León se escuche “en Madrid y en Bruselas”.
Puso, de hecho, el ejemplo de la ciudad de Soria, con su gestión y con la de la primera alcaldesa de la ciudad, Eloísa Álvarez, a quien adjudicó el mérito de “decir que Soria no tenía que estar abocada al declive permanente” a través de un proyecto “propio” y que entendía el feminismo como “transversal” para dar el “giro de guion que hace que, hoy por hoy, Soria esté ganando población”.
Además, con una voz “fuerte” que convenció al Gobierno para una descentralización que llevó el Centro de Datos de la Seguridad Social o el Centro Nacional de Fotografía a la ciudad soriana, desde la “complementariedad entre lo pequeño y lo grande” que supone también una oportunidad para el territorio y “resuelve las grandes bolsas de exclusión de Madrid”.
Por ello, y dado que los sorianos han “asumido la ruta de generar una escala y hacerla crecer” desde las “alianzas necesarias para girar esos horizontes”, propuso llevar ese modelo a la Junta para que, “de la mano de los leoneses, los segovianos, los burgaleses, los palentinos, los pucelanos, los zamoranos, los salmantinos, los abulenses y los sorianos”, se genere un “proyecto colectivo” que demuestre que “existe la Comunidad”.
“Arrastrar” a Castilla y León a la ola “feminista”
Un proyecto y una ola que, además, Martínez recordó que “también es feminista” porque “la ciudadanía no puede soportar que el 50 por ciento de la población quede relegada”, y que desde Soria pretende “arrastrar” a la Comunidad para que la política de igualdad deje de ocupar “un papel secundario” en Castilla y León.
“Esto también es reconocimiento y homenaje a esa generación que se está yendo pero que no podemos olvidar”, en relación a las mujeres que “trajeron la democracia y la paz”. “Por ellas, vamos a seguir dando la cara en un contexto complicado pero en el que merece la pena estar y dar la batalla”, sentenció.
Y es que, para Martínez, “el reto y la valentía” que asume desde el proyecto socialista es “una batalla cultural” frente a “quienes quieren volver al pasado”, y lo fijó en dos pilares, porque “el proyecto de igualdad con mayúsculas se sustenta sobre el feminismo y la paz”.
Se trata de dos “ejes transversales” que hace entender la paz “más allá de la ausencia de conflicto” sino que garantiza “la igualdad entre hombres y mujeres” y mejora la vida de “los más vulnerables” a través de las políticas públicas para “hacer que los poderosos no campen a sus anches y sangre derechos y libertades de aquellos que no nacemos en cunas de plata”.




















