La rentabilidad de invertir en garajes en Castilla y León cerró el año 2025 en un 4,7%, lo que supone un ligero descenso de una décima respecto a 2024, cuando se situó en el 4,8%, y una caída de 2,4 puntos en comparación con hace cinco años, cuando alcanzaba el 7,1%. Así lo refleja el estudio “La rentabilidad de los garajes en España en 2025”, elaborado por el portal inmobiliario Fotocasa, a partir del análisis de los precios de venta y alquiler registrados en diciembre del pasado año.
En el análisis por municipios dentro de Castilla y León, la ciudad que presenta mayor rentabilidad en este tipo de inversión es Ávila, con un 8,7%. A continuación se sitúan León (4,9%), Segovia (4,6%), Burgos (4,5%), Valladolid (4,1%) y, en último lugar, Palencia y Salamanca, ambas con una rentabilidad del 3,5%.
Según señala la portavoz de Fotocasa, el caso de Ávila resulta especialmente significativo. “Es especialmente llamativo el caso de Ávila, que con una rentabilidad del 8,7% no solo lidera la región, sino que se posiciona como una de las ciudades más rentables de todo el país para invertir en este activo”, indica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.
A nivel nacional, solo cinco de las diecisiete comunidades autónomas registraron incrementos en la rentabilidad de los garajes durante 2025 respecto al año anterior. Se trata de Asturias (del 5,4% al 6,1%), Aragón (del 6,2% al 6,5%), Castilla-La Mancha (del 7,0% al 7,2%), Islas Baleares (del 6,1% al 6,2%) y Cataluña, que mantuvo el mismo nivel del 7,0%.
Por comunidades, la Región de Murcia encabeza el ranking de rentabilidad con un 7,9%, seguida de Castilla-La Mancha (7,2%), Comunidad de Madrid (7,1%), Cataluña (7,0%) y Comunidad Valenciana (6,9%). En la parte baja de la tabla se sitúan Extremadura (4,8%), Castilla y León (4,7%) y Galicia (4,5%).
La experta añade que, pese al descenso registrado en los últimos años, los garajes continúan siendo una opción de inversión atractiva para los pequeños ahorradores. “Más allá de las medias autonómicas, los garajes en Castilla y León siguen siendo un valor refugio excepcional: ofrecen una barrera de entrada muy baja, nulo mantenimiento y unos rendimientos que, en puntos estratégicos de la comunidad, pulverizan cualquier otra opción financiera tradicional”, concluye.
















