El ministro de Transportes, Óscar Puente, y el candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, coincidieron este lunes en denunciar la ausencia de gestión y el modelo “endogámico” del Partido Popular al frente del Gobierno autonómico de Castilla y León, y aseguraron, ante la situación de despoblación que vive la Comunidad: “Si para el PP no tiene solución, váyanse y dejen a otros”.
ICAL. Estas últimas palabras fueron pronunciadas por Martínez, en declaraciones recogidas por Ical, durante el desayuno informativo celebrado hoy en el Palacio de la Audiencia de Soria, en el que el candidato socialista aseveró que durante los casi 40 años de gobierno del Partido Popular al frente de la Junta, los siete últimos con Alfonso Fernández Mañueco, “no se ha entendido Castilla y León y se han hecho políticas contra lo que somos”.
De hecho, y tras constatar que la Comunidad ha perdido 200.000 habitantes en las últimas cuatro décadas frente al crecimiento de 600.000 ciudadanos en autonomías vecinas como Castilla-La Mancha, Martínez advirtió: “Si seguimos aplicando estas políticas, para 2050 vamos a perder 500.000 habitantes más”.
Martínez consideró que el problema procede de la “guerra de guerrillas” entre los territorios que el Partido Popular ha planteado como forma de “cargarse el modelo de generación de riqueza y asentar la población en las capitales para hacer con la sanidad y la educación negociete”, con la perspectiva de que “a Recoletas no le salen los números en 2.248 pueblos, pero en nueve ciudades sí”.
Por ello, llamó a “no buscar responsables fuera” cuando el problema está en “el modelo implantado y las políticas equivocadas” en materia de despoblación, “sin ley”, o en planificación del territorio, donde la última ley de ordenación pertenece al siglo pasado. “Tenemos que plantearnos una inversa y ser conscientes de lo que somos, para planificar infraestructuras desde el punto de vista de la Comunidad, que es la que tiene las competencias para garantizar la salud y la educación”, significó.
En ese sentido, reivindicó su modelo por el que “Castilla y León es mucho más que sus capitales de provincia”, y que apuesta por el desarrollo de ciudades intermedias donde exista una desgravación autonómica de la cuota autonómica del IRPF para realizar una fiscalidad “progresiva” y la dotación de servicios así como de infraestructuras de transporte y movilidad, donde hizo un guiño a Soria al asegurar que, cuando se concluya la A-11, “el eje vertebrador histórico” del oeste al este de la Comunidad “volverá a ser Valladolid-Soria”.
Modelo “endogámico” del PP para “perpetuarse”
Recogió el guante el ministro de Transportes para corroborar que “se están haciendo bien las cosas” en Soria y que el eje de la A-11 “le va a dar nuevas oportunidades”. “Pero al igual que el resto de territorios de Castilla y León, necesitan de un gobierno que tenga una estrategia para compensar y apostar por los territorios con dificultades”, planteó el también secretario general socialista en Valladolid.
Así, Puente recordó que “para aprovechar esta oportunidad, hace falta algo más que alguien esperando en un despacho”. Se refirió a una “actitud proactiva” que, a su juicio, “brilla por su ausencia en los actuales responsables de Castilla y León”, dado que “después de 40 años, parecen no tener estímulos para buscar nuevas fórmulas porque consideran que con las utilizadas ya les vale”.
Pero negó esa realidad Puente al señalar que todas las infraestructuras construidas por el Estado en la Comunidad “están ejerciendo, por desgracia, como trasvase de recursos, sobre todo de talento, a otros territorios”, motivo por el que aseguró que “construir una vía de tren o una autovía no es la solución per se”.
Lamentó así que Castilla y León haya perdido 200.000 habitantes en los últimos años mientras que España se acerca a los 50 millones de ciudadanos, y culpó de la situación al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, porque en el Ejecutivo autonómico “no hay gestión, y es lo que deliberadamente se busca”.
Puente calificó el modelo del actual responsable autonómico, y candidato a la reelección este próximo 15 de marzo, de “endogámico” para conducir a “que las cosas no cambien” mientras Mañueco “se sienta a esperar que el tiempo pase y que la gente se siga marchando”, dado que esa situación “le viene bien al PP” para “perpetuar su permanencia en el poder”.
Finalmente, y tras acusar de “vago” a Mañueco tras asegurar que tardó “15 años en hacer la carrera”, también calificó como “lamentable” el discurso “público” de la derecha con respecto a la migración que el ministro de Transportes contrapuso “al discurso privado de la derecha económica”, que señaló que afirma ante el Gobierno que “necesitan más mano de obra” en sectores como la hostelería, los cuidados o la construcción.




















