La Plaza del Liceo se convirtió este martes en el epicentro de la lucha contra los despidos proyectados en Salamanca por la empresa de telemarketing Majorel. Bajo consignas de resistencia, unos 200 manifestantes arroparon a los trabajadores de Majorel en su protesta contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que amenaza el sustento de 169 familias, en un centro que cuenta con 950 empleados. «No sois números, sois familias», fue uno de los eslóganes coreados durante la concentración de protesta.
La movilización, marcada por un ambiente de indignación, puso de relieve la contradicción de las causas productivas alegadas por la dirección. Según denunció Eider Arriaga, miembro del comité de empresa, el argumento de la falta de trabajo no se sostiene: «No vemos esas causas productivas porque aquí en Salamanca se está contratando actualmente gente por empresas de trabajo temporal (ETT)».
Un sector feminizado y precario
El perfil de los afectados agrava el impacto social de la medida. Se trata de una plantilla mayoritariamente femenina, con edades comprendidas entre los 30 y 45 años, muchas de ellas con cargas familiares y salarios que orbitan alrededor del SMI., aunque el ERE también afectaría a algunos cargos intermedios.
Isabel, también integrante del comité, criticó las alternativas de la empresa, como los cambios a turnos de tarde, por ser incompatibles con la conciliación: «Es bastante complicado que una persona pueda modificar toda su vida cuando ellos sí tienen posibilidad de recolocación a nivel nacional e internacional», dijo.
La sombra de la deslocalización
Más allá de los ajustes operativos, el comité sospecha que este movimiento forma parte de una estrategia de «limpieza» previa a una posible venta o incluso de una deslocalización encubierta. «Entra en juego la deslocalización que también tienen intención de hacer«, advirtió Isabel durante la concentración.
La propuesta de los trabajadores es clara: la recolocación interna. Sostienen que, si hay volumen de trabajo para contratar a través de empresas de trabajo temporal, debe haberlo para mantener los puestos fijos actuales.
Calendario de negociaciones
La tensión seguirá aumentando en los próximos días. La mesa de negociación tiene como fecha límite el 18 de marzo. Aunque por el momento no se han convocado nuevas jornadas de huelga, el comité no descarta endurecer las medidas de presión si la empresa no reconsidera su postura y retira el ERE.



















