3.280 personas en Castilla y León reciben tratamiento renal sustitutivo

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) afecta al 15% de la población española, y se proyecta que, para 2040, se convertirá en una de las cinco principales causas de muerte a nivel mundial
Programa Rehabilitación paciente renal en el complejo asistencial de Salamanca. (Archivo)

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de salud pública en España, afectando al 15 % de la población adulta. Se trata de una patología progresiva que deteriora la función de los riñones hasta impedir que filtren adecuadamente la sangre y eliminen toxinas y exceso de líquidos. Si no se diagnostica y trata a tiempo, la ERC puede evolucionar hacia una insuficiencia renal terminal, una situación grave en la que el paciente necesita un tratamiento renal sustitutivo (TRS), como diálisis o trasplante, para poder sobrevivir.

Actualmente, más de 68.000 personas requieren tratamiento renal sustitutivo (TRS) en nuestro país, de los cuales, más de 3.280 se encuentran en Castilla y León. La cifra aumenta cada año, con un 43 % de estos pacientes recibiendo tratamiento de diálisis y el 57 % restante habiendo recibido un trasplante renal. Cada 75 minutos una persona en España inicia un tratamiento de diálisis o recibe un trasplante renal, lo que refleja el impacto de esta enfermedad en la sociedad y en el sistema sanitario.

“Desde el punto de vista personal, familiar, laboral y social, sobre todo en fases avanzadas, la necesidad de trasplante renal o de diálisis implica depender de una máquina para vivir, múltiples citas con el sistema sanitario y cambios drásticos en la rutina. Hay limitaciones físicas, incertidumbre y una carga emocional importante. La enfermedad renal exige una adaptación constante y un esfuerzo continuado tanto del paciente como de su entorno”, subraya Daniel Gallego, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades del Riñón (Alcer).

La llegada de la diálisis en la segunda mitad del siglo XX marcó un hito en la historia de la medicina, transformando una afección grave en una condición manejable. Este tratamiento reemplaza las funciones de los riñones cuando ya no pueden eliminar los desechos, el exceso de agua y mantener el equilibrio de electrolitos en el cuerpo. Gracias a los avances tecnológicos y asistenciales de las últimas décadas, este tratamiento es hoy más seguro, eficaz y adaptable, permitiendo que miles de personas mantengan una vida estable y con mayor calidad.

Ante esta realidad, el manejo de la ERC requiere un modelo asistencial integral donde el factor humano es determinante. “La atención multidisciplinar es fundamental en la Enfermedad Renal Crónica, ya que son pacientes con múltiples patologías que pueden ser diagnosticados en distintos ámbitos asistenciales. Es clave trabajar de forma coordinada para garantizar un abordaje homogéneo y favorecer la detección precoz, especialmente en una enfermedad que suele ser asintomática hasta fases avanzadas. Además, por su cronicidad y la frecuencia de visitas hospitalarias, estos pacientes necesitan una atención individualizada y adaptada a sus necesidades”, destaca la Dra. Meritxell Ibernon, jefa del Servicio de Nefrología en el Hospital Sant Joan Despí Moisès Broggi.

En España, B. Braun, a través de su división especializada en cuidado renal Avitum, gestiona una red de 12 centros de diálisis concertados con la Seguridad Social, distribuidos en siete comunidades autónomas, donde se realizan más de 156.000 tratamientos anuales. Su modelo asistencial está centrado en el paciente, combinando tecnología de última generación con una atención personalizada y continuada.

En línea con este compromiso, la compañía impulsa la iniciativa “Tu cuidado cambia su vida cada día”, un proyecto que pone en valor el papel esencial de la enfermería de diálisis y visibiliza el impacto real que tiene cada sesión en la vida de los pacientes. A través de esta iniciativa, B. Braun refuerza su apuesta por una atención humanizada y por el desarrollo profesional de sus equipos, promoviendo la formación continua, el acompañamiento desde el primer día y planes de carrera estructurados que permiten a los profesionales especializarse en enfermería nefrológica.

“El tratamiento de la ERC va más allá de la tecnología avanzada; se trata de un cuidado integral, donde la enfermería de diálisis desempeña un papel fundamental en el bienestar de cada paciente. Nuestra misión es ofrecer un cuidado humano y personalizado, asegurando que cada paciente reciba el mejor tratamiento médico y el apoyo emocional necesario para vivir su día a día”, destaca Núria Ibáñez, directora de la División Avitum en B. Braun España.

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