Opinión

Salamanca funciona, sí, pero no avanza como debería

Una panorámica de Salamanca.

Las recientes elecciones autonómicas en Castilla y León han confirmado un patrón político que, lejos de cambiar, se consolida. El Partido Popular vuelve a ganar con claridad, aunque sin mayoría absoluta, quedando de nuevo en manos de Vox para poder gobernar. Se refuerza así un bloque de derechas cada vez más estable, mientras que el PSOE mejora ligeramente sin lograr alterar el equilibrio de poder.

Pero más allá de este escenario autonómico, desde mi responsabilidad como líder de Por Salamanca quiero poner el foco en lo verdaderamente importante: Salamanca.

Nuestra ciudad vuelve a reflejar una continuidad política muy marcada. El Partido Popular se mantiene como primera fuerza, en línea con lo ocurrido en el conjunto de la provincia. No es una excepción, sino la confirmación de una tendencia sostenida durante años.

Es precisamente en este contexto donde cobra sentido una decisión importante que tomamos recientemente: no concurrir a estas elecciones autonómicas. No fue una decisión sencilla. Durante meses valoramos esa posibilidad, pero tras una profunda reflexión y un amplio debate interno entendimos que lo más responsable era no contribuir a la fragmentación del voto en un escenario cada vez más polarizado. Pero, sobre todo, lo hicimos porque tenemos claro dónde debemos estar.

Nuestro compromiso está en Salamanca.

Desde que iniciamos este proyecto en 2023, hemos demostrado que es posible hacer política de otra manera: con rigor, con propuestas y con una mirada clara al futuro de nuestra ciudad. Hemos estado donde había que estar, señalando con firmeza los problemas estructurales que lastran nuestro desarrollo, pero también aportando soluciones realistas y dialogantes para mejorar la vida de los salmantinos.

Porque si algo es evidente es que Salamanca no puede seguir instalada en la inercia. La estabilidad política de los últimos años ha derivado en un modelo agotado: falta de renovación, escasez de proyectos ambiciosos y ausencia de un debate real sobre el modelo de ciudad. Salamanca funciona, sí, pero no avanza como debería.

Los jóvenes siguen marchándose por falta de oportunidades; el acceso a la vivienda continúa siendo un problema; los barrios necesitan más vida, más atención y, sobre todo, más protagonismo; y seguimos sin una estrategia clara que sitúe a la ciudad en el lugar que merece.

Frente a esta realidad, desde Por Salamanca defendemos un proyecto distinto: un proyecto de centro, municipalista y centrado en las personas. Un proyecto que no dependa de dinámicas nacionales ni de siglas estatales, sino que tenga como única prioridad Salamanca.

Apostamos por dar vida a los barrios y descentralizar la actividad, evitando que todo gire en torno al centro. Pero no solo eso: queremos que los barrios sean verdaderos altavoces de los vecinos, espacios donde la participación no sea un eslogan, sino una herramienta real de decisión. Es imprescindible abrir canales efectivos de participación ciudadana, estables y vinculantes, donde los salmantinos puedan opinar, proponer y decidir sobre su entorno más cercano.

Defendemos reforzar los servicios públicos de proximidad, con una administración más cercana y eficaz; construir una ciudad más equilibrada, donde no haya ciudadanos de primera y de segunda; y replantear el uso del espacio urbano para hacerlo más habitable, moderno y pensado para quienes viven aquí.

También creemos que Salamanca debe dar un paso decidido hacia un modelo de ciudad verdaderamente verde. No podemos conformarnos con actuaciones superficiales o meramente estéticas. Frente a las zonas “enmoquetadas” que hemos visto en los últimos años, apostamos por la creación de pequeños pulmones verdes en nuestros barrios, espacios naturales que mejoren la calidad de vida, fomenten la convivencia y contribuyan a una ciudad más saludable y sostenible.

Además, es imprescindible cuidar y proteger nuestro patrimonio. Por eso proponemos la creación de una Concejalía de Patrimonio específica, que asuma de forma clara la responsabilidad de conservar, proteger y poner en valor uno de los mayores activos de Salamanca. No podemos permitir que se siga deteriorando nuestro entorno histórico sin planificación, sin control y sin una estrategia definida.

Salamanca merece una política patrimonial seria: que intervenga cuando sea necesario, que planifique a largo plazo y que actúe con sensibilidad y rigor. No podemos seguir viendo cómo elementos urbanos, edificios o detalles arquitectónicos se descuidan sin que nadie asuma responsabilidades.

En esta línea, también defendemos actuaciones concretas y razonables como la eliminación progresiva del cableado visible en fachadas de edificios, especialmente en el casco histórico, una medida básica en muchas ciudades y que aquí sigue siendo una asignatura pendiente. Cuidar Salamanca también es cuidar su imagen, su identidad y su atractivo.

Además, defendemos medidas concretas para revitalizar la economía local, generar oportunidades para los jóvenes, facilitar el acceso a la vivienda y afrontar con seriedad el reto de la despoblación. No hablamos de ideas abstractas, sino de propuestas reales nacidas de escuchar a la ciudadanía.

Salamanca necesita dar un paso adelante. Necesita una alternativa real que rompa con la continuidad de la derecha en el Ayuntamiento, pero también con la falta de ambición que ha marcado la política municipal en los últimos años.

Nuestro objetivo es claro: consolidar un proyecto sólido, transversal y de mayorías de cara a 2027. Una opción política estable, sensata y eficaz, capaz de defender los intereses de Salamanca con independencia y de devolver a los ciudadanos el protagonismo en el futuro de su ciudad.

Porque el futuro de Salamanca no se decide fuera. Se construye aquí, con compromiso, coherencia y trabajo diario. Y en eso, desde Por Salamanca, no vamos a dar ni un paso atrás.

Por. Chenche Martín Galeano.

Deja un comentario

No dejes ni tu nombre ni el correo. Deja tu comentario como 'Anónimo' o un alias.

Te recomendamos

Buscar
Servicios