El huevo se ha consolidado como el principal «símbolo» de la nueva ola inflacionaria en España. Una tormenta perfecta de conflictos geopolíticos, crisis sanitarias y cambios en el modelo de producción ha provocado que este alimento básico alcance precios récord, con un incremento del 30,1% en el último año, según los últimos datos del INE.
El encarecimiento no responde a una sola causa, sino a una combinación de factores críticos que están afectando tanto a la oferta como a los costes de producción:
- Conflictos internacionales: La escalada bélica en Oriente Próximo, especialmente tras la implicación de Irán, está disparando los costes del transporte, el gasoil profesional y la energía necesaria para la climatización de las granjas.
- Crisis sanitarias: La cabaña avícola se ha visto mermada por brotes recientes de gripe aviar (como el de Pla d’Urgell, que afectó a 9.000 gallinas) y la reaparición de la enfermedad de Newcastle en Valencia, que obligó al sacrificio de 27.000 aves la semana pasada.
- Cambio de modelo: El sector se encuentra en plena transición hacia «sistemas alternativos» (gallinas camperas y ecológicas), lo que ha requerido fuertes inversiones y préstamos por parte de los productores.
- Competencia desleal: Desde COAG denuncian la entrada masiva de huevo ucraniano que, según el sector, no cumple con los mismos estándares sanitarios y de bienestar animal exigidos en la Unión Europea.
El análisis de los productores
Eloy Ureña, responsable avícola de COAG, advierte de que el impacto de la subida del transporte y los piensos se notará de forma inmediata. «Casi me arruina», confiesa al recordar el precedente de la guerra de Ucrania, señalando que la actual coyuntura llega justo cuando los productores estaban intentando amortizar las inversiones para modernizar sus granjas.
Por su parte, la organización de consumidores FACUA destaca que los huevos medianos son el alimento que más ha subido en los últimos 12 meses, con alzas que en algunos supermercados llegan a rozar el 48%.
Ante esta situación, el sector (representado por INPROVO y FEDEROVO) exige al Gobierno medidas de apoyo similares a las adoptadas al inicio del conflicto en Ucrania y un mayor control sobre las importaciones de terceros países para garantizar la igualdad de condiciones en el mercado.




















