Su Majestad el Rey Felipe VI ha presidido este jueves el solemne acto académico de investidura como doctor honoris causa del presidente de la República italiana, Sergio Mattarella. La sesión, desarrollada conforme al antiguo ceremonial en latín, ha contado con las intervenciones del rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, y del catedrático emérito honorífico de la USAL y padrino, Vicente González.
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, ha recordado en su discurso que “Entre España e Italia hay una relación profunda, que ha incidido, más allá de la relación entre los Estados, en las sociedades de nuestros pueblos, en las cuales las dimensiones políticas, culturales, religiosas e intelectuales se han constantemente entrelazado e influenciado mutuamente.”
Mattarella también ensalzaba los valores europeos en el contexto actual. “El sistemático incumplimiento, si no la abierta violación de la Carta de las Naciones Unidas, el abandono de las organizaciones sectoriales operativas del sistema de la Naciones Unidas, el desmantelamiento del sistema de control de los armamentos, la deslegitimación de las Cortes, son todos fenómenos que van en la misma dirección descorazonadora”, aseguraba.
“Lo que deriva es un vacío, una arbitraria tierra de nadie, ámbito para injustificadas incursiones – en una especie de carrera a renovadas conquistas, expansiones comerciales, creación de presuntas franjas y áreas de seguridad, con un proceso que acaba cargando fuertemente a los países y a los pueblos más pobres y más desafortunados”.
Una figura de liderazgo para Europa
Para el rector Juan Manuel Corchado la incorporación de Sergio Mattarella al Claustro de Doctores de la Universidad de Salamanca es un acto que trasciende la ceremonia académica para situarse en “el corazón mismo de la tradición intelectual europea”.
Una tradición humanista que arranca en el siglo XIII con el nacimiento del Estudio salmantino y se consolida tres siglos después con la Escuela de Salamanca, cuyo quinto centenario se conmemora este año, que se configura, a juicio del rector, “no solo como una corriente teológica o jurídica, sino como conciencia europea antes de que Europa existiera como proyecto político”.
“En estas aulas se debatieron cuestiones que hoy siguen ocupando a nuestras sociedades: la legitimidad del poder, la justicia en las relaciones económicas, la dignidad de toda persona y las normas que deben regir la convivencia entre pueblos. Cinco siglos después, esos principios siguen constituyendo el fundamento del constitucionalismo europeo contemporáneo y de la convicción de que el derecho debe ser siempre el marco que regula la convivencia entre naciones”, subrayó Corchado tras agradecer la presencia del Rey Felipe VI y recordar la continuidad histórica entre la Corona española y la Universidad de Salamanca.

En esta apuesta por el humanismo, el constitucionalismo y el europeísmo se enmarca el acto del doctorado honoris causa a Mattarella, cuya figura, indicó el rector, ha representado, en momentos especialmente complejos para Europa, “una forma de liderazgo caracterizada por la serenidad institucional y por la defensa constante de los valores constitucionales”.
“En tiempos marcados por tensiones internacionales y por la fragmentación política, usted ha recordado con serenidad que la cooperación entre naciones constituye una responsabilidad moral y que la fuerza del derecho debe prevalecer siempre sobre el derecho de la fuerza”, enfatizó Corchado, quien también resaltó la gran aportación de las universidades europeas en la construcción europea.

“Europa no es únicamente una construcción institucional ni un mercado común: es una conversación milenaria sostenida por universidades, lenguas, tradiciones intelectuales y memorias compartidas. Las universidades europeas han sido, durante siglos, los lugares donde esa conversación se ha mantenido viva incluso en los momentos más difíciles de nuestra historia. Cuando esa conversación se interrumpe, Europa se debilita. Cuando continúa, Europa renace. Hoy, en este Paraninfo, y ante la presencia de las dos máximas autoridades del Reino de España y de la República Italiana, Salamanca continúa esa conversación entre España e Italia”, apostilló el rector ante los cerca de 180 doctores revestidos que llenaron el Paraninfo junto a autoridades académicas, civiles, militares y religiosas. Entre ellas, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; el embajador de Italia en España, Miguel Fernández-Palacios; el presidente de las Cortes de CyL, Carlos Pollán; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen; el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo; y los rectores de las universidades de la Pontificia de Salamanca, Santiago García-Jalón, y Perugia, Valerio Decesaris; y la vicerrectora de Profesorado, Rosario Arévalo.
Política anclada en la ética y en la razón
El espíritu fuertemente europeísta de Sergio Mattarella, unido las ideas de humanismo, cultura, educación y arte, fueron también ensalzadas por el catedrático emérito honorífico de Filología Italiana de la Universidad de Salamanca, Vicente González Martín. En su discurso de defensa del nuevo doctor honoris causa, ensalzó su dedicación vital “al fortalecimiento de las instituciones democráticas y al cultivo de una política anclada en la ética y en la razón”. Para González, su figura encarna, “con sobriedad ejemplar, el equilibrio entre el pensamiento jurídico riguroso y la acción política prudente”, especialmente en momentos de incertidumbre para Europa y para el mundo.
“En tiempos de fragilidad democrática y ruido constante, Sergio Mattarella representa una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia. La Universidad de Salamanca quiere reconocer en él no solo los méritos de una biografía ejemplar, de un pensamiento abierto, humanista, sino también el valor de un estilo de liderazgo que dignifica la vida pública”, aseguró.
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