El Consejo Europeo ha iniciado este jueves una cumbre decisiva marcada por el conflicto bélico en Irán y sus severas repercusiones en el mercado energético global. En un escenario de máxima tensión, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han realizado un llamamiento conjunto a Estados Unidos, Israel e Irán para el cese de las hostilidades y la protección del orden internacional.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha subrayado la importancia de mantener el derecho internacional como única vía para evitar el caos global. «No hay alternativa al orden basado en reglas; la alternativa es la guerra, la competencia desleal y la amenaza a la soberanía en diversas partes del mundo», advirtió Costa a su llegada.
Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, confirmó que mantiene contactos diplomáticos con Teherán en busca de soluciones que eviten una mayor escalada. Esta postura busca marcar distancias con las recientes y polémicas declaraciones de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quien inicialmente cuestionó la vigencia del orden internacional actual antes de rectificar su posición.
Impacto económico y energético
El conflicto, iniciado el pasado 28 de febrero, ha alcanzado un punto crítico tras los recientes ataques a infraestructuras de gas en Irán y la posterior respuesta de Teherán contra aliados de EEUU Esta dinámica de ataques cruzados ha provocado:
- Un encarecimiento súbito de los precios del petróleo y el gas.
- Inestabilidad en los mercados financieros internacionales.
- Riesgos en el suministro energético para el continente europeo.
El desafío de la unidad europea
Además de la crisis en Oriente Medio, los líderes europeos afrontan dos frentes internos de alta complejidad:
- Veto de Hungría: Los socios intentan convencer a Budapest para que desbloquee el préstamo de 90.000 millones de euros destinados a Ucrania.
- Presión de EE. UU.: La UE mantiene una oposición mayoritaria a la petición de Donald Trump de intervenir militarmente para reabrir el estrecho de Ormuz, alineándose con la postura de «no implicación» defendida por líderes como el español Pedro Sánchez.
La jornada contará además con la participación del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y del secretario general de la ONU, António Guterres, para coordinar la respuesta humanitaria y de seguridad.


















