Agentes de la Guardia Civil con destino en el Equipo de Delitos Informáticos y Tecnológicos (EDITE) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Salamanca, han logrado, en el marco de la Operación “Esavalle” desmantelar una organización criminal especializada en ciberestafas que operaba por todo el territorio nacional.
El inicio se remonta al pasado año 2023, cuando en el cuartel de la Guardia Civil de Ciudad Rodrigo se recibió una denuncia de un representante de una empresa que manifestaba haber sido víctima de una estafa, realizándole transferencias bancarias no autorizadas de casi 15.000 euros.
A raíz de la investigación de este hecho se llegó hasta una organización criminal que actuaba por todo el territorio nacional especializada en ciberestafas por el método ‘Vishing’ y el ‘Smishing’, metodología utilizada por delincuentes a través de llamadas telefónicas de voz y el envío de mensajes de texto SMS respectivamente. Así mismo, utilizaban diferentes técnicas de ingeniería social para asegurar la ejecución de las mismas.
La organización tenía una estructura piramidal, residiendo sus máximos responsables en Barcelona, desde donde también creaban cuentas bancarias en entidades y plataformas de venta de criptoactivos, con titulares captados bajo engaño y/o pago, cuentas que en algunos casos eran puestas a la venta para otros delincuentes.
Este fenómeno, conocido como ‘Crime as a Service’ (CaaS) o ‘crimen como servicio’ es un modelo de negocio ilícito que se oferta en la Dark Web o en foros privados, donde los ciberlincuentes expertos alquilan o venden herramientas, plataformas y conocimientos a terceros, permitiendo, a personas sin experiencia técnica ejecutar ciberataques sofisticados.
El ‘Vishing’ y el ‘Smishing’ se han consolidado entre el año 2025 y 2026 como dos de las actividades delictivas más prolíferas y peligrosas, generando una gran alarma social en la población, debido a su creciente sofisticación y a su alto impacto en el ciudadano.
A pesar de la complejidad de la investigación, los agentes han podido obtener pruebas contundentes de la participación de los detenidos en hechos delictivos investigados, además de haberse intervenido material informático que utilizaban para la realización de las estafas.
El avance de las investigaciones ha permitido localizar a varias víctimas en por todo el territorio nacional, identificando perjudicados en las provincias de Salamanca, Madrid, y Zaragoza.
Hasta la fecha se ha desmantelado la cúpula de la organización, formada por seis personas, cuatro hombres y dos mujeres de origen español con edades comprendidas entre los 25 y los 30 años de edad, residentes en las provincias de Barcelona, A Coruña y Madrid, y a quienes por estos hechos se les imputan diferentes delitos de estafa cometidas a través de las TICs, Blanqueo de Capitales y pertenencia a Organización Criminal.
Los miembros de la organización ostentaban un alto nivel de vida, llegando a gastar grandes cantidades de dinero en una sola noche en conocidos locales de ocio de la provincia catalana, así como conduciendo vehículos deportivos de alta gama.
La operación continúa abierta con el análisis del material intervenido, de cuyo resultado, en su caso, no se descarta que pudieran realizarse nuevas detenciones.


















