Adiós a Antonio Matilla, el párroco que recorrió las parroquias de la provincia salmantina y de la capital, culminando su labor como deán de la Catedral de Salamanca entre 2021 y 2024.
Cuando fue nombrado deán del Cabildo Catedral de Salamanca, Matilla agradecía a sus compañeros del Cabildo y al obispo su confianza en él. “Cada uno de mis compañeros de Cabildo me superan en una o más cualidades y competencias, como en Música, en Teología, en Derecho, en empatía popular e institucional, en sentido social y en sentido práctico o capacidad de estudio”, apuntaba.
El era un cura cercano, conocido, amado por sus parroquianos. Le gustaba conversar y conocer. De buen talante y mejor humor. Supo enfrentarse a la enfermedad y sacarle una sonrisa, si eso es posible al cáncer, con su libro Linfoma LCM con amor y humor, donde recogió su testimonio de aceptación, convivencia y superación del cáncer.
Antonio Matilla estuvo muy vinculado a Salamanca capital y provincia desde que fue ordenado sacerdote hace 50 años. Fue el cura de Sotoserrano, Cepeda de la Sierra, Herguijuela de la Sierra, Madroñal, Rebollosa, Parada de Rubiales,?la Orbada, Pajares de la Laguna, Villares de la Reina. Y ya en la capital, San Pedro Apóstol (Salamanca) San Sebastián, San Julián, San Martín y La Purísima.
La capilla ardiente está instalada en la Casa de la Iglesia y la misa tendrá lugar este martes.


















