Contar con una plaza de garaje sigue aportando valor añadido a la vivienda en propiedad, especialmente en mercados como el de Castilla y León, donde su impacto en el precio final es superior a la media nacional. Así se desprende de un análisis realizado por el portal inmobiliario Fotocasa sobre el precio de compraventa de una vivienda tipo de 80 metros cuadrados.
En Castilla y León, una plaza de aparcamiento incrementa el valor de un piso en un 11% de media. En términos absolutos, el precio de una vivienda media en la comunidad pasa de 137.059 euros sin garaje a 152.114 euros cuando dispone de plaza de aparcamiento, lo que supone un incremento de alrededor de 15.000 euros.
Según explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, el garaje continúa teniendo un peso importante en el precio final de la vivienda en la comunidad, aunque la fuerte subida del precio de la vivienda en los últimos años contrasta con la evolución más estable del precio de las plazas de aparcamiento.
A nivel nacional, el impacto del garaje sobre el precio de la vivienda es menor. En el conjunto de España, añadir una plaza de aparcamiento incrementa el precio de un piso en un 5,9% de media. El precio medio de una vivienda se sitúa en 235.981 euros, mientras que una vivienda con garaje alcanza los 250.013 euros.
Además, en términos históricos, el incremento de valor registrado en 2026 supone una moderación respecto a 2025, cuando el impacto del garaje sobre el precio de la vivienda alcanzó el 7,5%. El mayor impacto de la última década se registró en 2016, cuando el garaje llegó a elevar el valor del inmueble un 10,5%.
El estudio también señala que Extremadura, Castilla y León y Galicia son las comunidades autónomas donde más aumenta el valor de la vivienda al incorporar una plaza de garaje, mientras que Madrid, Baleares o Cataluña son los territorios donde menos diferencia existe entre una vivienda con y sin plaza de aparcamiento.
Por capitales de provincia, Jaén, Almería y Huelva son las ciudades donde más valor aporta el garaje al precio final de la vivienda, mientras que Madrid y Barcelona son las ciudades donde menos influye este factor, debido al elevado precio del metro cuadrado residencial.




















