El año 2025 ha marcado un nuevo descenso en la mortalidad por siniestralidad en carretera en la provincia de Salamanca. En relación a las cifras del pasado año 2024, se constató una disminución de tres víctimas mortales en las carreteras, año que se saldó con 8 fallecidos en 8 siniestros mortales, tres menos que en el 2024.
Este balance recoge los accidentes registrados únicamente en las vías interurbanas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del pasado año, así como el de personas fallecidas o heridas graves en el siniestro o en las 24 horas posteriores al mismo.
Estos datos se desprenden de la reciente reunión de la Comisión Autonómica de Tráfico celebrada este miércoles que acordó seguir trabajando en las campañas de sensibilización sobre los riesgos que implica la carretera y sobre la importancia de respetar las normas. La subdelegada del Gobierno Rosa López ha destacado los datos positivos en Salamanca, pero incidiendo en que hay que seguir conduciendo con prudencia, haciendo caso de las recomendaciones de Tráfico y recuerda que una sola víctima es demasiado.
En Salamanca durante el año 2025, los meses de mayo, junio, julio y agosto concentraron el total de víctimas mortales (8), siendo el tercer trimestre cuando se registraron el mayor número de accidentes con víctimas mortales (6). Respecto al medio de desplazamiento, cuatro siniestros mortales se produjeron con turismos, dos en furgoneta, uno en motocicleta y otro se trató de un peatón.
En cuanto a los usuarios vulnerables han sido dos los fallecidos (peatón y motorista). El peatón fallecido (71 años de edad) se registró en la vía de servicio de la autovía A-66 (Guijuelo) y el motorista perdió la vida en vía convencional (camino municipal de Pitiegua). Este tipo de usuarios ha descendido en uno con respecto al 2024.
En cuanto al uso del cinturón de seguridad, destaca el hecho de que dos de los cuatro fallecidos en turismo no hacían uso de este accesorio. Está demostrado que, además de reducir en un 50% el riesgo de fallecer en un siniestro de tráfico, protege de salir despedido del habitáculo, así como de impactar contra el parabrisas Por último, tanto el fallecido en motocicleta, como en bicicleta hacían uso del casco.


















