El Ayuntamiento de Salamanca continúa desarrollando el Plan Especial de Protección de Infraestructura Verde y Biodiversidad y su estrategia Savia Red Verde, «para contribuir a una ciudad aún más saludable, adaptada al cambio climático y, por tanto, aumentando la calidad de vida de las personas gracias a la introducción de la naturaleza en entornos urbanos», según dice.
El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha plantado este viernes junto a asociaciones de personas con discapacidad en la calle Antonio Montesinos del barrio Prosperidad el ‘Bosque de la Inclusión’, compuesto por 10 olmos resistentes a la grafiosis, clonados de ejemplares del parque de El Retiro de Madrid. Todo ello al día siguiente de que se denunciara que está pasando de nuevo la motosierra en La Aldehuela.
Estos olmos proceden de una nueva remesa del ‘Programa Español de Conservación y Mejora de los Recursos Genéticos de los Olmos Ibéricos’ de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). Han sido obtenidos a partir de otros ejemplares, cuya resistencia está probada, con el objetivo de recuperar una variedad que ha ido desapareciendo de muchos lugares de la Península Ibérica por esta enfermedad en los árboles.
En total, se están plantando 91 olmos autóctonos resistentes a la grafiosis en seis zonas de la ciudad (en los parques de Jesuitas, Miguel Delibes y Elio Antonio de Nebrija, en el paseo del Progreso junto a las pistas de atletismo, en la calle Antonio Montesinos del barrio Prosperidad, en la calle Cordel de Merinas de Chamberí, en el Parque Botánico de Huerta Otea, en los Corredores Verdes en Huerta Otea), que se suman a los plantados desde el año 2019, para un total de 849, dentro de terrenos del Ayuntamiento de Salamanca con el mantenimiento de los servicios municipales, proporcionando una adecuada protección frente al vandalismo y la presencia de animales sueltos.
Carbayo también refrendó el compromiso municipal con el incremento de la masa arbórea de la ciudad para contribuir a que Salamanca siga siendo una de las ciudades con mejor calidad del aire, según los últimos datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, tras el impulso histórico en la naturalización de la ciudad con la plantación de más de 32.000 árboles durante los últimos meses, sin especificar el balance de los que se talan, ya maduros que se reemplazan por otros que tardarán 20 años en hacer su función.
En la actualidad, las zonas verdes municipales suman más de 127.000 árboles y 55.000 arbustos, en torno a un 45% más que a comienzos de este mandato, repartidos por los 2,9 millones de metros cuadrados de zonas verdes municipales. De esta forma, hay casi 20 metros cuadrados por habitante, más del doble de la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para vivir en un entorno saludable.
A estas cifras hay que sumar la masa arbórea de la ribera del río Tormes, competencia de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), así como del campus universitario Miguel de Unamuno y de patios privados. Por tanto, sumando todas las zonas verdes del término municipal, en la actualidad hay más de un árbol por habitante.


















