La tregua de precios en el Viejo Continente ha llegado a su fin. Tras meses de relativa estabilidad, la inflación en la eurozona ha repuntado seis décimas en marzo, situándose en el 2,5%. Este incremento, impulsado directamente por el conflicto bélico que involucra a EEUU, Israel e Irán, rompe la tendencia a la baja y aleja la posibilidad de una relajación en la política monetaria.
La energía, el principal motor del repunte
El factor determinante ha sido el coste de la energía, que se ha disparado un 4,9% interanual debido al descontrol en los precios del petróleo y el gas. Este dato contrasta drásticamente con la caída del 3,1% registrada en febrero.
Además del componente energético, otros sectores mantienen la presión al alza:
- Servicios: +3,2%
- Alimentos, alcohol y tabaco: +2,4%
- Bienes industriales: +0,5%
Pese a este escenario, la inflación subyacente -que excluye los elementos más volátiles- logró reducirse una décima hasta el 2,3%. Sin embargo, los analistas advierten de posibles «efectos de segunda ronda» debido al encarecimiento de los fertilizantes y la interrupción de las cadenas de suministro globales.
España, por encima de la media europea
Nuestro país no ha sido ajeno a esta tensión inflacionista. España cerró marzo con una tasa del 3,3%, lo que supone un incremento de ocho décimas en un solo mes. En el resto del continente, Alemania y Francia también escalaron ocho décimas, mientras que Irlanda fue el único país que logró nadar a contracorriente con una bajada del 0,2%.
El BCE, en alerta máxima: «Estamos preparados»
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ya ha advertido que la institución no dudará en subir los tipos de interés si la inflación se desvía de forma «significativa y persistente» del objetivo del 2%.
Aunque en la última reunión se optó por mantener los tipos en el 2%, Lagarde reconoció que las perspectivas económicas han dado un giro hacia una «profunda incertidumbre». «La indecisión no nos paralizará», aseguró la presidenta, subrayando que el compromiso con la estabilidad de precios es incondicional frente a la magnitud de la crisis actual.
Análisis de mercado: Expertos de Oxford Economics señalan que, aunque el repunte era previsible, las intervenciones gubernamentales en los precios de los combustibles han evitado, por ahora, un impacto todavía mayor en el bolsillo de los consumidores.



















