La tercera vista convocada por el juez Juan Carlos Peinado para transformar el proceso en un tribunal de jurado ha concluido sin sorpresas pero con una brecha total entre las partes. En una sesión de dos horas y media este Miércoles Santo -marcada por la ausencia de los investigados-, el bloque de la defensa y el fiscal han chocado frontalmente con las acusaciones populares.
La comparecencia de este miércoles tenía como objetivo avanzar hacia un posible juicio con jurado popular, una vía que la Audiencia de Madrid pidió al juez motivar con mayor precisión. Estos han sido los puntos destacados:
- Ausencias: Ni Begoña Gómez, ni su asesora Cristina Álvarez, ni el empresario Juan Carlos Barrabés acudieron a la cita, como permite la ley en este trámite.
- Bloque del archivo: Tanto la Fiscalía como las defensas de los investigados reiteraron que no existen indicios de delito suficientes para sostener la causa y solicitaron el cierre inmediato del procedimiento.
- Ofensiva de las acusaciones: La organización ultra Hazte Oír (que unifica a las acusaciones populares) solicitó nuevas diligencias y pruebas para pasar a la siguiente fase. Desde Vox han criticado la «obstinación» de la Fiscalía y denuncian ataques a la labor judicial y a los medios durante la vista.
¿De qué se acusa a Begoña Gómez?
Tras casi dos años de instrucción, el juez Peinado mantiene su tesis de que la esposa del presidente del Gobierno pudo aprovechar su posición para «ofrecer favores o influencias a cambio de contraprestaciones». Los focos de la investigación son tres:
- Cátedra en la Complutense: El impulso y financiación de su máster universitario.
- Relación con Barrabés: Los contratos públicos adjudicados al empresario.
- Uso de fondos públicos: El presunto trabajo de su asesora (pagada por el Estado) para fines académicos privados.
El magistrado investiga una amalgama de presuntos delitos sin pruebas que incluyen tráfico de influencias, malversación, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo.
Se espera que en los próximos días el juez Peinado decida si atiende la petición de archivo o si, por el contrario, ordena practicar las nuevas pruebas solicitadas por las acusaciones para seguir adelante con el proceso sin saber lo que está buscando.



















