El Centro Espacial Kennedy volverá a hacer historia. La misión Artemis II de la NASA despega con cuatro astronautas a bordo para realizar el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años. Aunque esta vez no pisarán la superficie, su objetivo es vital: demostrar que la tecnología actual es capaz de sostener una futura colonia humana.
Los protagonistas y el reto
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen viajarán en la cápsula Orion, impulsada por el gigantesco cohete SLS. Durante 10 días, recorrerán más de un millón de kilómetros para validar los sistemas de soporte vital, navegación y seguridad que permitirán, en un par de años, establecer una base permanente en el satélite.
¿Por qué ha tardado tanto?
Aunque Artemis I (sin tripulación) fue un éxito en 2022, el camino hasta hoy no ha sido fácil debido a:
- Ajustes de seguridad: Se detectó un desgaste inesperado en el escudo térmico de la cápsula Orion que obligó a rediseñar piezas críticas.
- Complejidad técnica: Certificar una nave para humanos exige estándares mucho más estrictos que para una misión robótica.
- Factores externos: La pandemia, una cadena de suministro fragmentada y una explosión en pruebas del cohete hace menos de un año retrasaron el calendario original.
El itinerario de la misión
El viaje no será una línea recta, sino una coreografía espacial de alta precisión:
- Órbita terrestre (24h): Antes de enfilar la Luna, los astronautas probarán los controles manuales y el soporte vital cerca de la Tierra.
- Inyección translunar: Una vez validado todo, la nave se lanzará hacia el espacio profundo en un viaje de cuatro días.
- El momento crítico: Rodearán la cara oculta de la Luna, situándose a 400.000 km de casa, la mayor distancia alcanzada por humanos en décadas.
- Regreso «en honda»: Aprovecharán la gravedad lunar para impulsarse de vuelta a la Tierra sin necesidad de encender motores adicionales.
Sello español en la misión
España juega un papel relevante en este hito histórico. La industria nacional ha participado directamente en el desarrollo de los sistemas que mantendrán con vida a los astronautas durante el trayecto, consolidando nuestra posición en la nueva era de la exploración espacial.
El dato: La cápsula reentrará en la atmósfera a 40.000 km/h, soportando temperaturas extremas antes de amerizar en el Océano Pacífico. Si todo sale bien, habremos dado el primer paso real para saltar de la Luna a Marte.


















