Salamanca ha respondido con una movilización ciudadana a la agresión homófoba sufrida por Jesús Ortega. Convocados por Izquierda Joven y Podemos, los asistentes mostraron su rechazo absoluto a la violencia de odio y brindaron apoyo público a la víctima, quien asegura haber sido interceptado por cuatro individuos la madrugada del pasado domingo.
Según el relato de Ortega, el ataque ocurrió cuando regresaba a su domicilio tras un incidente previo en un local de ocio nocturno. El joven denunció públicamente haber recibido golpes e insultos por su orientación sexual: «Me han pegado sin motivo alguno… tengo muchísimo miedo», confesaba en un vídeo publicado minutos después del suceso, con el rostro ensangrentado y una brecha en la ceja.
En sus declaraciones posteriores, la víctima quiso zanjar especulaciones sobre la identidad de los agresores: «Los agresores no eran ni moros, ni gitanos, ni negros. Eran Cayetanos bien vestidos«, afirmó Ortega en sus redes sociales para identificar el perfil de los implicados.
Contradicciones sobre la denuncia oficial
A pesar de la gravedad del testimonio y la repercusión social, el caso presenta una situación administrativa confusa:
- Versión de la víctima: Jesús afirma que llegó a presentar una denuncia ante la Policía, pero decidió retirarla posteriormente por «miedo a represalias».
- Versión policial: Las autoridades informan que, a día de hoy, no les consta ninguna denuncia registrada ni expediente abierto sobre este suceso.
Vídeo y fotos: Pablo de la Peña
Identificación ciudadana
Gracias a la difusión masiva de las imágenes en plataformas como Instagram, el joven asegura que la colaboración ciudadana ha sido clave para avanzar en el caso por cuenta propia. Según Ortega, ya han sido identificados dos de los cuatro presuntos implicados en el ataque, aunque estos datos aún no han sido procesados por las fuerzas de seguridad ante la ausencia de una denuncia formal en vigor.



















