Poco a poco fuimos notando que la sensibilidad hacia los temas de consumo crecía. Celebrábamos cada 15 de marzo, Día Mundial del Consumo, campañas de sensibilización y concienciación. En abril de 1986, se produjo una alarma sobre los aditivos alimenticios autorizados en España por el Ministerio de Sanidad.
La OMIC realizó una campaña de desmentido. Se aportaron datos sobre los mismos a través de documentación que se entregaba a cuantos la solicitaron. La OMIC utilizó en sus campañas de información Casa Grande, en el periódico municipal se insertaban cuadernillos explicativos de consumo.
En mayo de 1987 Agustín Muñoz Cidad, primer teniente de alcalde, se comprometió con el cambio de ubicación del Rastro si no se respetaba la tranquilidad del vecindario.
El Rastro había tomado unas dimensiones impresionantes, se hacía incontrolable la venta de productos alimenticios que precisaban control de la inspección de consumo.
Celebramos una reunión con ZOES, la asociación de vecinos del barrio organizador, y propusimos su traslado a la Ronda entre Puentes. Allí estuvo muchos años antes de trasladarse definitivamente a la Aldehuela.
De aquella reunión con ZOES salieron algunas medidas que se tomaron de inmediato: la ordenación del Rastro, el control de los puestos de venta, el número de puestos y las dimensiones de los mismos. El barrio del Oeste estuvo dividido ante la permanencia o no del mercadillo ambulante, que nació como de antigüedades, pero que tomó dimensiones inasumibles para un barrio muy macizado urbanísticamente.


















