El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, llamó este miércoles a la responsabilidad de la sociedad frente a los incendios intencionados, que también se producen en invierno y primavera, y pidió la colaboración ciudadana para identificar a los autores de estos fuegos forestales, como es el caso del declarado el domingo en Busdongo de Arbás (León), en el límite con Asturias, en el que todavía trabajan miembros del operativo Infocal y que estuvo a punto de alcanzar el nivel 2 de peligrosidad.
ICAL. Suárez-Quiñones, que este miércoles presentó las 12 nuevas autobombas que se incorporan a Infocal, recordó que en invierno y primavera también se declaran incendios forestales, concretamente 350 en la Comunidad desde primeros de año, con un “muy importante componente de intencionalidad”, en un momento del año en que no hay tormentas secas que los originen de forma espontánea, “ni ha habido casos por chispas de trenes”, como recoge Ical.
En este sentido, incidió en la responsabilidad “de los que incendian buscando objetivos que no justifican que se ponga en riesgo al medio natural y a las personas”, algo que extendió también a Cantabria y Asturias; y demandó la colaboración de la ciudadanía con los agentes medioambientales, el personal público y la Guardia Civil para informar sobre “las noticias que puedan tener de personas que de forma intencional, imprudente y descuidada organizan estos incendios”.
Suárez-Quiñones opinó que este tipo de incendios en esta época se suceden “todos los años” y “son siempre los mismos, de forma recurrente”, por lo que vaticinó que durante 2026 se registrarán “más o menos los mismos incendios”. “Pero lo importante no es el número, sino las circunstancias en que se producen y las capacidades que tengamos para atajarlos. Esas circunstancias a veces lo ponen muy difícil y hacen inviable su extinción”, comentó, para instar a los autores a “pensar mucho lo que están haciendo, lo que han hecho en el año 2025 y lo que puede pasar en 2026”.
Igualmente, admitió que tras las importantes lluvias de este invierno, que han aumentado la vegetación en el monte, el operativo, desplegado todo el año, “trabaja en la prevención” para reducir esa importante masa forestal. “Tratamos de controlarla con esos trabajos preventivos”, dijo el consejero, quien reclamó “ayuda” a los propietarios privados para que cuando un incendio “se inicie se intente evitar su propagación”.
















