Hace exactamente un mes, la vida de Yaiza Cifuentes dio un vuelco total. La joven salmantina, vecina de Cabrerizos, hacía las maletas para mudarse a Vilagarcía de Arousa con un reto mayúsculo: convertirse en la nueva vocalista de la formación principal de la Orquesta Panorama. Con 160 fechas por delante en un calendario que ya ha dejado puesto el cartel de “completo”, Yaiza afronta este 2026 como un gran salto en su carrera.
Un fichaje directo y un cambio de vida radical
La llegada de la joven salmantina al gran escenario de las verbenas no fue a través de un casting masivo, sino el reconocimiento de una trayectoria sólida. «Me contactaron directamente porque ya conocía a Basti, uno de los socios, de un trabajo anterior. Él ya sabía cómo trabajo y acepté de inmediato; algo así no se puede rechazar por la cantidad de talento que hay en esta orquesta», explica.
Sin embargo, el contrato traía consigo un gran paso personal. En cuestión de días, Yaiza tuvo que cambiar toda su vida: dejó su trabajo en un colegio, aparcó sus clases de francés y se despidió de su rutina entre Villamayor y Cabrerizos para instalarse en el gran escenario gallego. «Mi vida estaba allí y de un día para otro fue decir: me voy, que empezamos ensayos ya». Un cambio que ha gestionado con una madurez sorprendente gracias al apoyo incondicional de su gente y su gran pasión por el mundo de la música.
“La fama cuesta”
Entrar en la Panorama es comprometerse con una exigencia máxima. Las jornadas de preparación previas a la gira han sido intensas, con ensayos de hasta 10 horas diarias de lunes a viernes, parando solo para comer. «Como siempre dice Lito, mi jefe: ¡la fama cuesta!», bromea Yaiza, citando la mítica frase que resume el sudor y el esfuerzo que hay detrás de los focos.

Para aguantar un show «casi atlético», la clave es una disciplina de hierro: «Tienes que estar en muy buena forma, dormir bien y, sobre todo, hidratarte muchísimo». No es solo cantar; es coreografía, energía y presencia escénica. Pero lo más importante es la motivación:»Al ser mi pasión, parece que es más fácil de llevar que si fuera algo obligatorio».
El vértigo del espectáculo
A pesar de su experiencia, Yaiza no oculta que el despliegue de la Panorama impone respeto. «La gente que está aquí es muy profesional en todos los aspectos: músicos, bailarines, cantantes, montadores… Sientes la presión de decir: ¿estaré a la altura? Esa inseguridad siempre está un poco ahí».
Esa honestidad la lleva a confesar que los nervios no desaparecen con la práctica: «Me sigo poniendo nerviosa cada vez que actúo. Aunque sea el bolo número 100 y lo hayas hecho cien veces, sigo sintiendo ese nerviosismo positivo, porque al final una vez que estás ahí subida y ves a la gente disfrutar, que te responden bien, se te pasa enseguida».

Origen teatral
Aunque el gran público la descubre ahora, Yaiza es una veterana del escenario. Este 2026 marca su quinto año en el mundo de las orquestas, una trayectoria que se forjó en una asociación de teatro musical en Salamanca y que ha pasado por varias formaciones. Incluso llegó a superar el primer casting de Operación Triunfo (OT), aunque tiene claro que lo que le ha dado las mejores enseñanzas ante el escenario son las verbenas: «Lo que más me ha ayudado es enfrentarme a la gente real y cercana en las fiestas de los pueblos».
En esta gran aventura, Yaiza tiene claro quiénes su gran ancla: “Agradezco muchísimo el apoyo de mi familia y de mi pareja; han estado y están para todo», confiesa con emoción. Son ellos quienes han asimilado con ella este cambio de vida y quienes celebran cada uno de sus logros.
Próxima parada
La gira de la Panorama, que este año promete batir récords de asistencia, hará varias paradas en la provincia de Salamanca y zonas cercanas, confiesa emocionada Yaiza al actuar en su tierra. La cantante se siente cómoda en el pop urbano y ya tiene su apuesta para la canción de este verano 2026: “Superestrella” de Aitana.
Texto: Lara Arias Lordén













