La estabilidad en la región pende de un hilo. En una jornada marcada por contradicciones diplomáticas y movimientos militares, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que dinamitó el alto el fuego entre EEUU e Irán intensificando sus bombardeos sobre el sur del Líbano, ha dado un paso inesperado al anunciar negociaciones directas con el Líbano. Sin embargo, este acercamiento coincide con nuevas amenazas al tráfico marítimo global y bombardeos inminentes sobre Beirut.
1. El giro diplomático: ¿Desarme de Hezbolá?
Netanyahu ha instruido a su Gabinete para iniciar conversaciones inmediatas con el gobierno libanés. El objetivo declarado es ambicioso:
- Desarme de Hezbolá: Israel busca neutralizar la capacidad militar del grupo chií.
- Paz bilateral: El establecimiento de relaciones pacíficas entre ambos países.
- Respuesta libanesa: El presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha confirmado una «respuesta positiva» a esta propuesta, calificando el alto el fuego como la «única solución» para la supervivencia del país.
2. La tregua con Irán, en riesgo por el Estrecho de Ormuz
Apenas dos días después de pactarse un alto el fuego, la relación entre Tel Aviv, Washington y Teherán muestra grietas profundas:
- Bloqueo parcial: Irán ha amenazado con limitar el paso por el Estrecho de Ormuz a «no más de 15 buques al día», una medida que podría estrangular el comercio energético mundial. Hay que recordar que reaccionó así tras los ataques de Israel al Líbano al anunciarse la tregua entre EEUU e Irán
- Acusaciones cruzadas: El régimen persa denuncia ataques israelíes en su territorio que violarían el pacto, mientras la Casa Blanca intenta mantener vivo un acuerdo que califica de «necesario y duradero».
3. Alerta máxima en Beirut: Evacuaciones urgentes
Pese a los anuncios de negociación, la realidad sobre el terreno sigue siendo bélica. El Ejército de Israel ha ordenado la evacuación inmediata de gran parte de los suburbios del sur de Beirut (Dahye).
Zonas en alerta: El aviso de bombardeo inminente incluye barrios como Haret Hreik, Gubeiri y, por primera vez, zonas que hasta ahora se consideraban seguras como Chiyah y Janah. Israel justifica estas operaciones como ataques necesarios contra la infraestructura militar de Hezbolá que aún permanece activa.
















