PedroPa Blanco y Helena Robledo llenan la sala de exposiciones de El Casino con una muestra “original, curiosa y extraordinaria”, en palabras del presidente de la entidad, Pedro Méndez. Se puede sumar otro adjetivo: literaria, porque en la misma sala conviven Don Quijote y Unamuno. “Unamuno hacía pajaritas y presumía de echas, PedroPa ha hecho algo extraordinario con los libros. No sabemos qué hubiera pensado… “, bromeó el presidente de El Casino.
Al igual que Don Quijote, PedroPa Blanco ha hecho de los libros su hilo vital, primero porque estuvo 44 años en la librería Pablos, la más veterana de la ciudad, y después porque toma los libros como material dónde ‘descubrirle’ figuras, que se convierten en esculturas de papel. Quizá a PedroPa Blanco le ocurre lo mismo que la frase que se le atribuye a Miguel Ángel. ‘La escultura ya estaba dentro de la piedra –en su caso el libro- y únicamente, en el caso de PedroPa Blanco dobla páginas.
Siguiendo con el juego de Don Quijote y los libros, PedroPa Blanco se ha buscado una ‘escudera’ para esta aventura de exponer en El Casino. A través de la fotografía y de la composición fotográfica, Helena Robledo ha ido conformando un mundo de fantasía, donde las esculturas literarias se funden con paisajes, ovejas, bosques… Una fabulosa quijotada.
Además del Ingenioso andante y del rector más ilustre de la Universidad, por El Casino también se siente la presencia de Sus Satánicas Majestades. Búsquenlos.
La exposición se puede ver en El Casino durante todo el mes de abril.
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