Un Lunes de Aguas sin hornazo es como un día sin sol, y como es una fecha para disfrutar no cuesta hacer cola para hacerse con el encargo o, si se ha dejado para última hora, no quedarse sin él.
Las pastelerías, panaderías y demás establecimientos que comercializan el producto estrella de la tradición más querida por los salmantinos vivieron este lunes colas de mayores o menores dimensiones, pero colas al fin y al cabo.
Cuanto ates se recogiera, antes se organizaba el viaje para irse al campo, al chalet, a la casa del pueblo, al local o a casa para dar buena cuenta de él.




















