
Consumo
A los dos años de llegar al Ayuntamiento me vi en la obligación de dictar un bando prohibiendo la venta de leche a jarreo que no estaba suficientemente tratada para impedir la transmisión de enfermedades. Todavía se veían con frecuencia en el hospital en la década de los ochenta enfermos de tuberculosis y brucelosis por consumir leche no higienizada


















