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El crimen de Pizarrales fue un ajuste por una deuda de drogas

  • Los asesinos formaban parte de una importante organización criminal de Castilla y León
  • Guardia Civil y Policía Nacional detienen a 66 personas en distintas provincias de la región

 

La Guardia Civil y la Policía Nacional han detenido en una operación conjunta a los 66 integrantes de una importante y violenta banda criminal que manejaba parte del tráfico de drogas en Castilla y León. Entre los detenidos están los asesinos de ‘La Amparo’, la mujer que apareció acuchillada en su casa de Pizarrales a la que posteriormente prendieron fuego para eliminar pruebas. El crimen se debió a una deuda que la víctima mantenía con la organización.

 

En el mes de febrero de 2016 la Guardia Civil y la Policía Nacional de Zamora realizaron una operación conjunta encaminada desarticular un grupo criminal dedicado al tráfico de drogas, que operaba desde la conocida calle las Llamas de la capital zamorana.

Esta operación fue denominada “Green Water” y se explotó en el mes de febrero de 2016 con la investigación de 4 personas (dos de las cuales cumplen condena en la actualidad por estos hechos).

La Guardia Civil y la Policía Nacional de Zamora continuaron las investigaciones sobre otras personas conectadas a la anterior operación de las que se obtuvo información indiciaria que las implicaba en el delito de tráfico de drogas.

Paralelamente el Grupo VIII de la B.P.P.J. de la Comisaría Provincial en Valladolid investiga a un conocido clan de esa capital que por la información existente se abastecía de sustancias estupefacientes en la calle las Llamas de Zamora.

Los responsables policiales de cada operación decidieron aprovechar toda la información obtenida en sus respectivas investigaciones y realizar una operación conjunta entre la Guardia Civil y la Policía Nacional de Valladolid y Zamora bajo la dirección del Juzgado de Instrucción núm. 2 de Valladolid.

El arsenal en poder de la banda.
El arsenal en poder de la banda.

Del estudio de las informaciones obtenidas, las primeras hipótesis de trabajo denotaban una actividad criminal de gran alcance con estructura y organización en sus actos.

Dicha estructura extendía esta actividad delictiva a varias provincias de nuestra Comunidad Autónoma (Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia) y de la Comunidad de Madrid.

Tenía como finalidad la obtención de beneficios a partir de la compra-venta de las sustancias (heroína y cocaína), donde la jerarquía y el reparto de tareas estaban perfectamente establecidos y estructurados.

Desde Salamanca y Madrid, los dirigentes de la organización criminal abastecían de sustancias a los intermediarios, quienes se ocupaban de hacer llegar las drogas a otros investigados en las capitales de Zamora y Valladolid,  desde donde se distribuían las sustancias estupefacientes para abastecer distintos puntos de venta “al menudeo” en Palencia y en las poblaciones de Benavente (Zamora) y Villafrechós (Valladolid).

Las sustancias estupefacientes se facilitaban “fiadas y con periodicidad semanal los responsables de los distintos puntos de venta entregaban los beneficios a sus proveedores, siendo nuevamente los intermediarios quienes hacían llegar los pagos a los responsables de la organización.

En dos ocasiones, unidades de Seguridad Ciudadana de Policía Nacional de Zamora consiguieron interceptar dos transportes de drogas en la capital zamorana (100 y 300 gramos de heroína) que, tras la información obtenida en las investigaciones, se ha vinculado con la actividad criminal objeto de investigación. Actualmente hay dos personas en prisión por estos hechos.

Durante las investigaciones se ha podido observar cómo en varias ocasiones se han producido presiones, amenazas o intimidación de unos hacia los otros, precisamente por el retraso en los pagos o por no entregar las cantidades que previamente habían acordado.

Los elementos con papel de capitalizador en la organización empleaban la violencia para la consecución de sus fines. Algunos de los investigados sometidos a esta intimidación habrían participado en el homicidio de una mujer en el barrio de Pizarrales de Salamanca (hecho ocurrido el 7 de marzo de 2017), incendiando su domicilio a continuación con la finalidad de eliminar pruebas que los incrimine. Los investigadores barajan que el móvil de este crimen sería el cobro de una deuda pendiente por venta de droga.

El cuerpo sin vida de Amparo fue trasladado para realizarle la autopsia.
El cuerpo sin vida de Amparo fue trasladado para realizarle la autopsia.

Las investigaciones de tráfico de drogas sufrieron un vuelco inesperado con la “aparición” del homicidio citado, complicándose  al producirse la fuga inmediata de los supuestos autores (que en ese momento estaban siendo investigados), modificando el escenario de trabajo establecido.

El avance en las investigaciones fue generando el necesario material probatorio y puso de manifiesto que la actividad criminal se enmarcaba en una estructura compleja (una organización criminal dedicada al tráfico de drogas como finalidad principal).

Varias fases

La explotación se realizó en varias fases debido a la complejidad y dimensión de la operación, requiriendo un esfuerzo de coordinación y operativo importante entre la Guardia Civil de Zamora y la Policía Nacional de las provincias de Zamora y Valladolid.

El día 18 de mayo pasado se practicaron 2 registros en Salamanca y fueron detenidas 6 personas, dando inicio a la fase de explotación de la “Operación Infierno”.

Seguidamente, el 24 de mayo de 2017 un operativo desplegado en varias ciudades de Zamora, Salamanca,  Madrid, Ciudad Real, y algunas localidades de las provincias de Salamanca, Valladolid, Zamora y la Comunidad Foral de Navarra. Se saldó con la práctica 16 registros y 30 detenciones.

El día 23 de junio, tras la interceptación de 511 gramos de cocaína, se practicaron 6 registros domiciliarios, procediendo a la detención de 4 personas en Valladolid.

El día 28 de junio se practicaron  dos registros (en Benavente y Palencia) y se detuvo a 5 personas.

El día 29  de junio se practicaron 5 registros domiciliarios y se practicaron 17 detenciones en Valladolid.

Finalización

Se han efectuado 31 registros domiciliarios en las provincias de Zamora, Salamanca, Valladolid, Palencia, Madrid, Ciudad Real, Navarra y Logroño, y se ha realizado  un total de 66 detenciones. Muchos de los detenidos contaban con un amplio historial delictivo, y con detenciones anteriores por delito de tráfico de drogas.

Las incautaciones de sustancias estupefacientes ascienden a  787  gramos de cocaína y 636 gramos de heroína, cuyo valor en el mercado alcanzarían los  144.000 euros, suponiendo la puesta en circulación de 10.130 dosis.

Además, se ha aprehendido gran cantidad de armas de fuego, algunas de ellas consideradas de guerra, como un fusil de asalto Kalashnikov y un subfusil Uzi y abundante munición.

Se han desmantelado tres pisos francos donde se adulteraban las sustancias estupefacientes, en los que se hallaron prensas y sustancias como manitol y ácido bórico, utilizadas como sustancias de corte, así como un laboratorio  “indoor”  de cultivo de marihuana.

Se han desmantelado más de 24 puntos de venta en la región, donde se intervinieron sustancias estupefacientes, útiles para la venta y el consumo y el dinero en efectivo proveniente de la venta de estas sustancias que en su conjunto  asciende a más de 26.000 euros.

La organización utilizaba la violencia para conseguir sus objetivos; así se pudo determinar que varios de los investigados habrían participado en el homicidio de una mujer en el barrio de Pizarrales de Salamanca, y el posterior incendio del domicilio de ésta, con el objeto de eliminar indicios que les incriminasen. El  móvil sería el cobro de una deuda pendiente por venta de droga.

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