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Un jugador del Guijuelo detenido por los amaños de las apuestas

Habría participado en la trama durante su paso por el Jumilla murciano

El jugador canario del CD Guijuelo, Borja Hernández, es uno de los 32 detenidos por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, que ha contado en esta causa con la colaboración activa de la Liga de Fútbol Profesional (LaLiga), en la operación para desarticular la mafia dedicada a amañar partidos de fútbol de Segunda B y Tercera División para ganar dinero con apuestas deportivas, según informó este jueves El Confidencial.

 

La organización estaba conformada por un grupo de jugadores, exfutbolistas, pagadores, corredores de apuestas chinos y hasta un árbitro perfectamente organizados.

El 80% de los partidos supuestamente amañados es de los grupos 9 y 10 de la Tercera División, en que juegan los equipos andaluces.

Allí fue detenido este lunes Antonio Bello, un jugador del Xerez Deportivo (Jerez de la Frontera). No obstante, la trama logró infiltrarse en plantillas de casi toda España. En Murcia, la policía detuvo a dos jugadores de nivel intermedio en Jumilla, Juan Carlos Ceballos y José Manuel Catalá, y a otro del mismo rango en Águilas, Javier López alias Xavi.

Además, en Cataluña fue arrestado Óscar Sierra, que militaba en L’Hospitalet de Barcelona, y también en Guijuelo detuvieron a Borja Hernández, que la pasada temporada estuvo en el Jumilla. El futbolista canario llegó esta temporada al equipo chacinero. Tras prestar declaración por unos hechos ocurridos cuando él militaba en el Jumilla regresó a Guijuelo y ha entrenado con normalidad esta semana.

Otro exjugador del Guijuelo, Maiki, se vio implicado el año pasado en los amaños de partidos para ganar dinero con las apuestas.

El número de detenidos subió a 32 este miércoles. El juez acordó el envío a prisión incondicional de Jonan García e Iván Moreno tras tomarles declaración.

Según desvela El Confidencial, la red manipulaba un partido por jornada o dos como mucho para asegurarse de que el amaño estaba bien atado. Lo preparaban con suficiente antelación. Solo cerraban la apuesta si habían conseguido involucrar al portero y a otros cuatro jugadores clave, preferiblemente defensas y el capitán del equipo. Tenían que dejarse meter goles. Lo más habitual era que la trama apostara que habría más de tres tantos en el partido (‘over’ +2,5). Los jugadores corruptos se aseguraban de que se lograra ese objetivo. La red solía combinar esa apuesta con una segunda: que el equipo de los jugadores comprados perdería el encuentro, algo muy probable si iban a encajar tres o más goles. Así conseguían cotizaciones que les permitían quintuplicar la inversión inicial. El volumen apostado variaba de un partido a otro, pero la red llegó a poner más de 50.000 euros en un solo encuentro.

La apuesta

La apuesta se cerraba una hora antes de que empezara a rodar la pelota, aunque en ocasiones se efectuaba con el partido iniciado. De esa forma, aprovechaban que ya había más dinero en circulación de otros apostantes y que las casas aceptan más fondos. Para que los jugadores implicados supieran que la apuesta había sido aceptada y el amaño estaba en marcha, un miembro de la organización les hacía una señal desde la grada. Los investigadores han detectado que ese enlace se ponía o se quitaba una gorra de la cabeza..Un gesto sencillo que solo era advertido por los involucrados.

Tras el partido, la mafia entregaba a los jugadores en dinero en efectivo lo pactado. Cada uno podía ganar entre 3.000 y 5.000 euros por amaño, una fortuna en Segunda B y Tercera División. Los investigadores detectaron que, con los bolsillos llenos de billetes, los futbolistas se fueron en más de una ocasión a celebrar el cobro, a pesar de que su equipo había sido goleado. Al menos había un árbitro implicado. «Los ejecutores podían ser cualquiera que estuviera sobre el césped, dado que es desde el terreno de juego desde donde se puede actuar sobre el resultado», explican fuentes de la investigación.

EL CD GUIJUELO SALE AL PASO

El C.D. Guijuelo aseguró este jueves que no tiene conciencia alguna de que ninguno de sus integrantes haya podido participar para influir en un resultado del equipo, y confía plenamente en que no ha sucedido, de hecho, no hay ningún partido investigado en el que partícipe nuestro equipo.

Afirma que la investigación sobre Borja Hernández se refiere a temporadas pasadas, «por lo tanto, en ningún momento el C.D. Guijuelo, se ve afectado ni involucrado. Si se demostrara que cualquiera de sus integrantes se viera implicado en su etapa perteneciendo a nuestro Club, sería despedido y sancionado instantáneamente. Desde el Club Deportivo Guijuelo siempre se ha defendido el Fair Play, y asegura al 100% que nunca se implicaría en ninguna de estas artimañas», indica.


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