En el Salón de Lectura y Ateneo del Táchira de San Cristóbal, en el estado fronterizo del Táchira, en Venezuela, donde desde hace más de veinte años viene ejerciendo su labor como promotor cultural y Coordinador de Literatura, conversamos sobre su experiencia en la Usal y la manera como ese contacto nutrió su poesía y su labor intelectual.“Mi primera visita a la ciudad de Salamanca me dejó deslumbrado. El ambiente cultural y estudiantil de la excelsa urbe de construcciones de ensueño, me marcó gratamente. En esa ocasión, fui el representante de Venezuela, asignado por la Casa de Las Letras Andrés Bello de Caracas, a unas actividades que se llevaron a cabo por la Cátedra José Antonio Ramos Sucre de la mencionada casa de estudios, una de las más importantes de Europa y del mundo”.El hecho de compartir con el grupo de profesores de la Usal, con estudiantes y otros poetas y escritores, generaron en el poeta sudamericano una experiencia fundamental en el proceso evolutivo de su voz poética.“Bajo la mágica noche salmantina compartimos experiencias, lecturas y métodos de trabajo, en jornadas que nutrieron mi vida y mi labor literaria. Tanto así, que al momento de retornar a Venezuela, sentí nostalgia por lo que acababa de vivir, jurándome a mí mismo, que algún día volvería a pisar esta maravillosa tierra”.Encuentro de poetas iberoamericanos 2010
Poco tiempo después, cumpliría ese juramento, al ser invitado al XIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos del año 2010, dedicado al poeta portugués António Salvado. En dicho encuentro, la catedrática de la Universidad de Salamanca, Francisca Noguerol Jiménez, leyó un ensayo sobre la obra poética de Román Orozco.“En el Aula Magna de la Universidad de Salamanca la profesora Noguerol Jiménez compartió un estudio de siete páginas dedicado a mi poesía, una distinción que me colmó de alegría y que me permitió tener una visión global de mi trabajo hasta ese entonces”, apunta el poeta del país caribeño.
Ernesto Román Orozco. Foto. Ana Berta López.De este periplo, resalta las atenciones del poeta peruano-español Alfredo Pérez Alencart, organizador del evento literario, así como las tertulias y lecturas poéticas compartidas con los demás orfebres de la palabra que participaron en el mismo, incluyendo al poeta homenajeado.En su recorrido por la ciudad, sus edificios y monumentos, en estos viajes a la ciudad charra, quedó prendado de la Plaza Mayor de Salamanca, La Catedral vieja y la Catedral nueva, con su astronauta; El Palacio de Anaya, la Casa de las Conchas y, por supuesto, la fachada de la Universidad.
Ernesto Román Orozco fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Venezuela Stefanía Mosca 2018, mención poesía, por su poemario La paz de los oficios. Foto: Raúl Márquez .Octavo centenario de la Usal
En cuanto al Centenario VIII de la Usal, el literato venezolano resalta la labor de la Universidad en la integración cultural iberoamericana. “El hecho de que se estudie nuestra literatura y de que este año sea entregado el Premio Reina Sofía a nuestro gran Rafael Cadenas es reflejo de los esfuerzos de la Usal en generar espacios para la consolidación de la integración de Latinoamérica con España, en materia cultural”, precisa.“Hace días me comuniqué con Rafael Cadenas y lo felicité por el premio y le dije que cómo me gustaría acompañarle, para volver a recorrer esa hermosa ciudad, que me ha dejado gratos recuerdos y entrañables amigos”, concluye el poeta Ernesto Román Orozco.Por: Raúl Márquez (Táchira, Venezuela)Añadir La Crónica de Salamanca como fuente preferida de Google de forma gratuita
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