Cosas de la vida

4,7 millones de la lotería Primitiva buscan dueño

El posible ganador del premio ha fallecido sin poder demostrar que el boleto era suyo y que fue víctima del engaño del lotero que quiere cobrarlo

La lotería primitiva dejó en 2012 un boleto premiado con 4,7 millones de euros en A Coruña, un dinero que aún permanece sin dueño y que ha obligado a intervenir al juzgado.

 

El posible dueño es un hombre que jugó cuatro boletos en el despacho del Carrefour, y cuando pasaron los sorteos fue a que se los pasaran por la máquina en otro despacho de la ciudad.

Entró en el que regenta Manuel Reija, de quien se sospecha que pudo darle un cambiazo al hombre cuando vio que tenía el boleto con los 4,7 millones. Le dijo que le habían tocado tres euros y le devolvió los otros tres boletos que no tenían premio.

El hombre regresó a su casa. Días más tarde, la administración del Carrefour recibe el aviso de que allí se había sellado el boleto ganador de los 4,7 millones y que no aparecía e ganador.

Se publicó el hecho en el boletín oficial dela provincia, como establece la normativa en estos casos para ver si aparece el ganador.

Y fue entonces cuando Reija dijo que lo había encontrado por casualidad abandonado en el mostrador de su administración, lo pasó por la máquina por si tenía premio y vio que era el de los 4,7millones. Lo cogió lo llevó al depósito de la sede provincial del organismo de loterías, dirigido por su hermano.

Sin embargo, el hombre que había sellado los cuatro boletos en el Carrefour fue el primero que fue al despacho de Reija para reclamarle el boleto premiado. Luego reclamarían el premio otras doscientas personas.

La situación motivó la apertura de una investigación judicial para buscar al ganador del premio millonario.

Y los investigadores han descubierto que el agraciado era el hombre de los cuatro boletos sellados en el Carrefour que luego fue a comprobarlos a la administración de Reija, y que habría sido engañado por el lotero para quedarse con el boleto y cobrar el premio.

El hombre de los cuatro boletos ya ha muerto pero ahora se ha comprobado que su versión concuerda con el relato que han podido reconstruir los agentes, sobre todo, que como dijo el señor, el boleto agraciado se pasó por la máquina de Reija el día que él dijo y que dos segundos más tarde se pasó otro en el que supuestamente tenía tres euros de premio.

El presunto ganador ya está muerto y Reija dice que tiene la conciencia muy tranquila.



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