Joaquín Sabina abandonó este lunes la unidad de cuidados intensivos de la clínica Ruber Internacional, donde fue trasladado el miércoles de la semana pasada tras caerse al foso del escenario durante un concierto con Serrat, en el Wizink Center de Madrid.
Su representante anunció que «todo va correctamente» y que no habrá más partes médicos mientras el cantante siga con su recuperación en la clínica.
Precisamente, por haber ingresa en la clínica Ruber, el alcalde de Orense, Gonzalo Pérez, de Democracia Orwensa, ha sido tildado de ignorante por criticar que el cantante eligiera una clínica privada en lugar de la Seguridad Social. Una tuitera le recordó que al tratarse de un accidente laboral es la mutua la que decide a qué hospital lleva al paciente.
El cantautor sufrió una aparatosa caída media hora después de comenzar su concierto con Serrat en Madrid, presumiblemente al quedar deslumbrado por un foco que le impidió ver el final del escenario.
Como consecuencia del golpe sufrió un golpe en el hombre y en la cabeza. El cantante solo se quejaba del dolor en el hombro cuando se despidió de sus seguidores.